Narra Dominic Qué vergüenza siento, desde que fui descubierta en el restaurante siento como la cara se me ha regado en el piso, el chef se compadeció tanto de mí que terminó accediendo a ayudarme, esta no es la primera vez que alguien siente pesar de mí que termina haciéndome un favor, es triste pero ahora no estoy para dignos actos, ni tampoco para orgullos de mi parte. Lavo la ropa del chef con el mismo cuidado que lo hacía en la lavandería, el hombre luego de aquella conversación incomoda me indica donde encontrar cada cosa en el segundo piso del restaurante, es decir, de su casa; luego se va a su habitación sin más, así que tuve la libertad de lavar su ropa, secarla y doblarla en un pequeño patio donde tiene todo lo que se requiere para que lave su ropa aquí mismo y no la mande a otr

