Narra Dominic No sé en qué momento mi enojo por lo que el chef me ha dicho, y la tristeza por sus duras palabras se han convertido en confusión, no me esperaba que el chef Luciano me haya besado, es que lo pienso y no lo creo, el chef me ha besado; tengo el corazón a mil por segundo, creo que me puede dar un ataque al corazón por lo que ha pasado, también subo las escaleras y paso casi que corriendo hasta mi puerta para no tener que verlo en su habitación pero ya está encerrado. Esa noche no dormí, tenía viva la sensación de su brazo en mi cintura y de sus labios saboreando los míos ¡Virgen santa! ¿Esto es real? Muerdo un poco mis labios y puedo jurar que siento en mi boca el sabor del vino que estaba tomando, hasta en mi piel ha quedado su duerte perfume varonil que… ¡basta! Dominic, ya

