Enemigos en las Sombras A pesar del éxito de la operación, Alexander y Emma sabían que el golpe dado solo retrasaría a sus enemigos, pero no los detendría. El poder atraía a tantos aliados como enemigos, y el liderazgo de Emma en la Cosa Nostra era un imán para quienes buscaban derrumbar la estructura de poder. A la mañana siguiente, la atmósfera en la mansión estaba tensa. Emma, vestida con elegancia y firmeza, revisaba documentos en su despacho mientras Alexander la observaba desde la puerta, admirando su temple. Parecía una reina en su trono, una mujer que había transformado el dolor y la pérdida en una fuerza incontenible. De repente, Dimitri irrumpió en la habitación con el rostro endurecido. —Recibimos noticias de un movimiento inusual en las rutas del norte. Los aliados de Anton

