El dolor en el cuerpo era un recordatorio de que estoy viva, sé que no puedo moverme pues todo me falla, supongo que así se siente correr una maratón olímpica. Escucho a mi esposo hablar, creo que es con mi hija pues le llama princesa de papá, quiero abrir mis ojos pero no puedo, necesito dormir al menos un mes completo. -Te amo mi amor, nos veremos pronto.- Alex terminó su llamada y se recostó en la cama, sentía sus dedos deslizándose por mi piel, no entiendo cómo puede estar activo después de lo que hicimos. -Cariño tienes que comer algo.- lo escuché susurrar.- -No podré mover la boca.- -Yo sé que si, abre los ojos, vamos a tomar un baño y después comeremos.- -Alex no puedo.- Sentí como me desvisto por completo, me llevó dentro de la bañera, con cuidado pasaba la esponja por m

