No puedo creer que estaba hablando con Adrián, escuchaba cada palabra pero para mí solo era un golpe, odiaba tanto a ese hombre que quería mandarlo al infierno. -¿Dime que quieres?.- -Hablar contigo.- -Sabes que no tenemos de qué hablar.- -Claro que sí, sabes que me debes una explicación, empezarás por decirme cómo es que te haces llamar Helena, mi amada Julia.- -No soy Julia.- -Claro que lo eres, solo me bastó ver una foto en las redes, recuerdas el cumpleaños de tu esposo, saliste en traje de baño besándolo a él, pude ver muy bien el lunar en tu trasero, jamás olvidaré que forma un corazón, detalle esa foto por horas, reconocí cada parte, sabía que me eras conocida, así que vendrás y hablaremos si no, comenzaré a contar tu verdad, se te acabará la farsa Helena.- -¿Dónde estás?-

