.:. CHAPTER FOUR .:.
( UNCLE )
- AHI HAY UNA TIENDA DE ANIMALES MÁGICOS -dijo Harry- Puedes mirar a ver si tienen algo para Scabbers. Y Hermione se puede comprar una lechuza.
Así que pagaron los helados, cruzaron la calle para ir a la tienda de animales.
No había mucho espacio dentro. Hasta el último centímetro de la pared estaba cubierto por jaulas. Olía fuerte y había mucho ruido, porque los ocupantes de las jaulas chillaban, graznaban, silbaban o parloteaban. La bruja que había detrás del mostrador estaba aconsejando a un cliente sobre el cuidado de los tritones de doble cola, así que los cuatro amigos
esperaron, observando las jaulas.
-Pobres... sufren estando encerrados -dijo Lyra mirando a un conejo- Los animales tiene que ser libres...
-Mirale el lado positivo Nix -dijo Hermione, tratando que distraer a Lyra- Van a ser comprados por familias que los van a querer.
Lyra hizo una mueca pero no dijo más nada.
El cliente de los tritones de doble cola salió de la tienda y Ron se aproximó
al mostrador.
-Se trata de mi rata -le explicó a la bruja- Desde que hemos vuelto de
Egipto está descolorida.
-Ponla en el mostrador -le dijo la bruja, sacando unas gruesas gafas
negras del bolsillo.
Ron sacó a Scabbers y la puso junto a la jaula de las ratas.
-Hum -dijo la bruja, cogiendo y levantando a Scabbers- ¿cuántos años tiene?
-No lo sé -respondió Ron- Es muy vieja. Era de mi hermano.
-¿Qué poderes tiene? -preguntó la bruja examinando a Scabbers de
cerca.
-Bueenoooo... -dijo Ron.
La verdad era que Scabbers nunca había dado el menor indicio de poseer ningún poder que mereciera la pena. Los ojos de la bruja se desplazaron desde la partida oreja izquierda de la rata a su pata delantera, a la que le faltaba un dedo, y chascó la lengua en señal de reprobación.
-Ha pasado lo suyo -comentó la bruja.
-Ya estaba así cuando me la pasó Percy -se defendió Ron.
-No se puede esperar que una rata ordinaria, común o de jardín como
ésta viva mucho más de tres años -dijo la bruja- Ahora bien, si buscas algo un poco más resistente, quizá te guste una de éstas...
Señaló las ratas negras.
-Bueno, si no quieres reemplazarla, puedes probar a darle este tónico
para ratas -dijo la bruja, sacando una pequeña botella roja de debajo del
mostrador.
-Vale -dijo Ron- ¿Cuánto...? ¡Ay!
Ron se agachó cuando algo grande de color canela saltó desde la jaula
más alta, se le posó en la cabeza y se lanzó contra Scabbers, bufando sin
parar.
-¡No, Crookshanks, no! -gritó la bruja, pero Scabbers salió disparada de
sus manos como una pastilla de jabón, aterrizó despatarrada en el suelo y huyó hacia la puerta.
-¡Scabbers! -gritó Ron, saliendo de la tienda a toda velocidad, detrás de
la rata; Harry lo siguió.
-Me gusta... -dijo Hermione despues de un minuto en silencio mirando al gato.
-Lleva varios años en la tienda -comento la bruja viendo como el gato se dejaba acariciar por Hermione.
-Lo voy a llevar -le informo.
Después que Hermione pagara, salieron de la tienda encontrándose con Ron y Harry.
-¿Has comprado ese monstruo? -preguntó Ron pasmado.
-Es precioso, ¿verdad? -preguntó Hermione, rebosante de alegría.
-Mi abuela tiene tres Kmeazles; Hoppy, Milly y Mauler. Son lindos, aunque sigo prefiriendo a los perros.
-¡Hermione, ese ser casi me deja sin pelo!
-No lo hizo a propósito, ¿verdad, Crookshanks? -dijo Hermione.
-¿Y qué pasa con Scabbers? -preguntó Ron- ¡Necesita descanso y tranquilidad! ¿Cómo va a tenerlos con ese ser cerca?
-Eso me recuerda que te olvidaste el tónico para ratas -dijo Hermione,
entregándole a Ron la botellita roja- Y deja de preocuparte. Crookshanks
dormirá conmigo y Nix y Scabbers con vos, ¿qué problema hay? El pobre Crookshanks... La bruja me dijo que llevaba una eternidad en la tienda. Nadie lo quería.
-¿Dijiste Kneazles? -le pregunto Hermione a Lyra mientras emprendían el camino del Caldero Chorreante.
-Si, son iteligentes e independientes. Tienen una extraña habilidad para detectar y desconfiar de personas sospechosas, mi abuela tiene una licencia para tenerlos porque supuestamente pueden ser peligrosos, es pedida por el ministerio, aunque Crookshanks parece ser medio-Kneazle. La abuela lo va amar, tenes que traerlo un dia a casa.
-Te tomo la palabra -dijo Hermione.
Cuando llegaron al caldero chorreante encontraron al señor Weasley sentado en el bar leyendo El Profeta.
-¡Harry! ¡Lyra! -dijo levantando la vista y sonriendo- ¿cómo están?
-Bien, gracias -respondieron los dos al mismo tiempo.
El señor Weasley dejó el periódico, y Harry vio la fotografía ya familiar de
Sirius Black. Llamo la atención de Lyra para que mirara a su tío.
-¿Todavía no lo han cogido? -preguntó.
-No -dijo el señor Weasley con el semblante preocupado- En el
Ministerio nos han puesto a todos a trabajar en su busca, pero hasta ahora no se ha conseguido nada.
-¿Tendríamos una recompensa si lo atrapáramos? -preguntó Ron- Estaría bien conseguir algo más de dinero...
-No seas absurdo, Ron -dijo el señor Weasley, que parecía muy tenso- Un brujo de trece años no va a atrapar a Black. Lo cogerán los guardianes de Azkaban. Ya lo verás.
En ese momento entró en el bar la señora Weasley cargada con compras y seguida por los gemelos Fred y George, que iban a empezar quinto curso en Hogwarts, Percy, último Premio Anual, y Ginny, la menor de los Weasley.
-¡Hola, Molly! -saludo Lyra con una sonrisa a la señora Weasley.
-Hola querida ¿Como estas? -preguntó mirando a Lyra y el periodico donde salia la foto de Sirius Black, aunque volvio su vista rápidamente a Lyra. Pero Harry lo noto.
-Bien -la ojigris se dio vuelta para mirar a Fred y George- ¿No me piensan saludar?
Ni bien termino de hablar, Lyra fue atrapada por los gemelos haciendo que los tres terminaran en el piso todavia sin soltarse.
Aquella noche la cena resulto muy agradable. Tom, el tabernero, junto tres mesas del comedor; y todos comieron juntos.
-¿Cómo iremos a King's Cross mañana, papá? -preguntó Fred.
-El Ministerio pone a nuestra disposición un par de coches -respondió el señor Weasley.
Todos lo miraron.
-¿Por qué? -preguntó Percy con curiosidad.
-Por ti, Percy -dijo George muy serio- Y pondrán banderitas en el capó, con las iniciales «P. A.» en ellas...
-Por «Presumido del Año» -dijo Fred.
Todos, salvo Percy y la señora Weasley, soltaron una carcajada.
-¿Por qué nos proporciona coches el Ministerio, padre? -preguntó Percy.
-Bueno, como ya no tenemos coche, me hacen ese favor; dado que soy
funcionario.
-Menos mal -dijo la señora Weasley con voz firme- ¿Se dan cuenta de la cantidad de equipaje que llevan entre unos y otros? Qué buena estampa
harían en el metro muggle... Lo tienen ya todo listo, ¿verdad?
Después de la cena todos se sentían algo pesados y adormilados. Uno por
uno fueron subiendo las escaleras hacia las habitaciones.
Lyra que compartía habitación con Hermione escucho gritos afuera.
-¿Escuchaste eso Herms? -preguntó pero no recibió respuesta. Hermione estaba profundamente dormida.
Lyra salio a ve encontrándose con Harry haciendo lo mismo.
La puerta de la habitación 12 estaba entreabierta, y Percy gritaba.
-¿Qué ocurre? -preguntó Harry poniendose al lado de Lyra.
-Mi insignia de Premio Anual ha desaparecido -dijo Percy.
-Lo mismo ha ocurrido con el tónico para ratas de Scabbers -añadió
Ron- Puede que me lo haya olvidado en el bar...
-¡Tú no te mueves de aquí hasta que aparezca mi insignia! -gritó Percy.
-Yo iré por lo de Scabbers, ya he terminado de preparar el equipaje -dijo Harry a Ron- ¿Vamos? -le preguntó a la rubia la cual asintió.
Los dos se hallaban en mitad de las escaleras, que estaban muy oscuras,
cuando escucharon dos voces airadas que procedían del comedor.
Eran los padres de Ron y escucharon sus nombres asi que se acercaron a la puerta del comedor.
-No tiene ningún sentido ocultárlo -decía el señor Weasley- Lyra y Harry tiene derecho a saberlo. He intentado decírselo a Fudge, pero se empeña en tratarlos como a unos niños. Tienen trece años y...
-¡Arthur, nosotros no podemos contarle a Lyra eso! -dijo Molly- De hecho, los dos están muy tranquilos sin saber nada.
-¡Hay que prevenirlos! -contestó el señor Weasley- Dicen que Sirius Black está loco, y quizá lo esté, pero fue lo
bastante inteligente para escapar de Azkaban, y se supone que eso es
imposible. Han pasado tres semanas y no le han visto el pelo. Y me da igual todo lo que declara Fudge a El Profeta: no estamos más cerca de pillarlo que de inventar varitas mágicas que hagan los hechizos solas. Lo único que sabemos con seguridad es que Black va detrás...
-Pero Lyra y Harry estaran a salvo en Hogwarts.
-Pensábamos que Azkaban era una prisión completamente segura. Si
Black es capaz de escapar de Azkaban, será capaz de entrar en Hogwarts.
-Pero nadie está realmente seguro de que Black vaya por Harry y...
-¡Va a ir por los dos! -dijo el señor Weasley- Especialmente por Lyra, ya sabes. ¿Cuántas veces te tengo que decir que... que no lo han dicho en la
prensa porque Fudge quería mantenerlo en secreto? Pero Fudge fue a Azkaban la noche que Black se escapó. Los guardias le dijeron a Fudge que hacía tiempo que Black hablaba en sueños. Siempre decía las mismas palabras: «Está en Hogwarts, está en Hogwarts.» Black está loco, Molly, quiere matar a Harry y no sabemos que quiere hacer con Lyra.
-Bien, Arthur. Debes hacer lo que te parezca mejor. Pero te olvidas de Albus Dumbledore. Creo que nada le podría hacer daño en Hogwarts mientras él sea el director. Supongo que estará al corriente de todo esto.
-Por supuesto que sí. Tuvimos que pedirle permiso para que los guardias de Azkaban se apostaran en los accesos al colegio. No le hizo mucha gracia, pero accedió.
Despues de volver a la habitación a Lyra le costo conciliar el sueño.
¿Su tío verdaderamente podia llegar a matarla?