.:. CHAPTER NINETEEN .:.
( LETTER TO THE GRANDPARENTS )
LYRA SE HABÍA ENTERADO GRACIAS A HERMIONE (quien era la única que hablaba con ella, ya que Ron no le hablaba porque estaba siempre con Harry) sobre la carta que le habia llegado a Hagrid sobre el hipogrifo.
Asi que la rubia se dirigía hacia la cabaña de Hagrid.
Camino lentamente por el césped, dejando sus huellas en la nieve
blanda y brillante, mojando y congelando sus calcetines. El bosque prohibido parecía ahora encantado y Lyra queria volver a ir para fijarse si el perro n***o todavía seguia ahi, le dio lastima porque si siguia ahi lo debía estar pasando fatal con el frio.
Lyra llamó a la puerta, hubo un rumor de pasos y la puerta se abrió con un chirrido. Hagrid estaba allí, con los ojos rojos e hinchados, con lágrimas que le salpicaban la parte delantera del chaleco de cuero.
-Hagrid -dijo la ojigris abrazando (hasta donde podia) a Hagrid- Me entere por Hermione lo que paso.
-No conoces a los monstruos que hay en la Comisión para las Criaturas
Peligrosas... -dijo Hagrid con voz ahogada, secándose los ojos con la
manga- La han tomado con los animales interesantes.
Un ruido repentino, procedente de un rincón de la cabaña de Hagrid, hizo
que a Lyra voltear. Buckbeak, el hipogrifo, estaba acostado en el rincón, masticando algo que llenaba de sangre el suelo.
-¡No podía dejarlo atado fuera, en la nieve! -dijo con la voz anegada en
lágrimas- ¡Completamente solo! ¡En Navidad!
-Esta bien, Hagrid -lo apoyo- Se hubiera congelado afuera.
-Estos días he estado muy raro -dijo Hagrid, acariciando a Fang con una
mano y limpiándose las lágrimas con la otra- He estado muy preocupado por Buckbeak y porque a nadie le gustan mis clases.
-Hagrid, tus clases son interesantes, no te tiene que importar lo que digan los demás.
-Los dementores me hacen sentir muy mal -añadió Hagrid, con un
estremecimiento repentino- Cada vez que quiero tomar algo en Las Tres
Escobas, tengo que pasar junto a ellos. Es como estar otra vez en Azkaban.
-Sirius Black le debió pasar fatal ¿no? -preguntó ella tratando de sacar el tema sobre su padre, aunque Hagrid solamente asintió.
-Azkaban es horrible.
-Hagrid, voy a hablar con mi abuelo. Él tiene algunos contactos, quizas te pueda ayudar.
-Gracias, Nix.
↺
Queridos abuelos:
Me arrepiento quedarme en Hogwarts este año. Extraño sus abrazos.
Harry y yo estamos enojados, asi que solo hablo con Hermione y me siento muy sola.
Les voy a contar el porque de la pelea, creo que es algo que les incumbe, bastante.
Harry y yo escuchamos una conversación que no tendriamos que haber escuchado pero gracias a eso pude aclarar algunas cosas.
En resumen en la conversación algunos profesores hablaron de Sirius Black. La verdad es que se que es mi padre y que mato a los de Harry.
Ahora voy a explicar porque me aclaro algunas cosas: el año pasado habia decidido averiguar quien era mi padre, hice mi investigación con un poco de ayuda y llegue a la conclusión de que mi padre era Regulus Black, pero lo gracioso fue enterarme que era mi tío en realidad.
La verdad es que estuve enojada con ustedes, pero eso fue el año pasado. Ahora solamente quiero que me abracen. Aunque me gustaría saber su versión de la historia.
Cambiando totalmente de tema, hay unos problemas en el ministerio con Hagrid y su hipogrifo. En la primera clase de Cuidado de las Criaturas Mágicas, Hagrid nos enseñó los hipogrifos y el hijo de Lucius Malfoy salio herido ( fue porque no presto atención a lo que había dicho Hagrid).
Solamente queria saber si podian hacer algo para ayudarlo. Hagrid la esta pasando realmente mal, y se acerca navidad, nadie lo tendria que pasar mal.
¡Feliz Navidad!
Los quiere y extraña
Lyra Black.
La ojigris no tenia pensado contarle lo de su padre en la carta pero fluyo, asi que lo dejo.
Algo que si habia pensado bastante era empezar a utilizar su verdadero apellido. Apellidarse Black no era algo que la avergonzara.
El castillo habían colgado los acostumbrados adornos navideños, que eran magníficos, a pesar de que apenas quedaban estudiantes para apreciarlos. En los corredores colgaban guirnaldas de acebo y
muérdago; dentro de cada armadura brillaban luces misteriosas; y en el
vestíbulo los doce habituales árboles de Navidad brillaban con estrellas
doradas.
Hermione trataba de turnase la mayor parte del tiempo para estar con Lyra quien era la que estaba sola todo el tiempo.
Y aunque Lyra no lo dijera, se sentia mal, extrañaba a Harry, extrañaba estar con el grupo entero.
La mañana de Navidad, Hermione desperto a la rubia, con una gran sonrisa.
-¡Buenos días y felíz Navidad! -dijo abriendo sus regalos.
Lyra vio a los pies de su cama algunos regalos.
-Feliz Navidad, Herms.
La ojigris se deslizó por su cama para tomar los regalos, eran muchos.
El primer regalo era de sus abuelos, era un lindo vestido, en la carta decia que le habia pertenecido a su madre, en la carta solo le deaban una felíz Navidad asi que supuso que la carta que ella les habia enviado con Zuwy no habia llegado.
El segundo regalo fue de la família Tonks, era un libro en blaco con una pluma un tanto particular que a Lyra le encanto. Ellos sabian que a la rubia le encantaba escribir sobre las criaturas mágicas asi que el regalo habia sido genial, aunque Lyra se sentia mal por Andrómeda, quien se había hecho pasar por su madrina todo este tiempo.
Ron y Hermione le regalaron muchas golosinas.
Sus tíos le regalaron unos discos de Rock.
Lyra tomo un libro que no estaba envuelto pero si tenia una nota.
"Este era uno de los favoritos de tu madre, espero que te guste tanto como a ella.
Feliz Navidad. R.L"
El libro era una novela con un extraño titulo, que obviamente iba a leer.
Su padrino le habia mandado un regalo, sonoba tan raro decirle al profesor Lupin asi. Pero se podia llegar a acostumbrar, pero antes tenia que hablar con el.
La ultima caja era rara, tenia algunos aguajeros al costado y una nota arriba.
"Escuche por ahi que lo venias pidiendo desde hace mucho asi que pense en malcriarte, te lo mereces.
Te amo cachorrita, feliz Navidad"
No decia quien lo habia enviado pero Lyra estaba segura que era de su padre, asi que escondio la nota entre las sábanas para que Hermione no preguntara.
Al abrir la caja se llevo la sorpresa de su vida.
Habia un perrito.
Esa definitivamente era su mejor navidad, y no le importó estar peleada con su ex-mejor amigo. Su padre le habia dicho que la amaba y tenia un perrito.