xiii.

1398 Palabras
.:. CHAPTER THIRTEEN .:. ( TALKING ABOUT THE FAMILY ) EL PROFESOR DUMBLEDORE MANDO que los estudiantes de Gryffindor volvieran al Gran Comedor; donde se les unieron, diez minutos después, los de Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin. Todos parecían confusos. -Los demás profesores y yo tenemos que llevar a cabo un rastreo por todo el castillo -explicó el profesor Dumbledore, mientras McGonagall y Flitwick cerraban todas las puertas del Gran Comedor- Me temo que, por su propia seguridad, tendran que pasar aquí la noche. Quiero que los prefectos monten guardia en las puertas del Gran Comedor y dejo de encargados a los dos Premios Anuales. Comuniquenme cualquier novedad -añadió, dirigiéndose a Percy- Avisenme por medio de algún fantasma -el profesor Dumbledore se detuvo antes de salir del Gran Comedor y añadió- Bueno, necesitaran... Con un movimiento de la varita, envió volando las largas mesas hacia las paredes del Gran Comedor. Con otro movimiento, el suelo quedó cubierto con cientos de mullidos sacos de dormir rojos. -Uh, son rojas -susurro Lyra con fingida tristeza- no creo que los de Slytherin quieran dormir. -¡Todos a los sacos! -gritó Percy- ¡Ahora mismo, se acabó la charla! ¡Apagaré las luces dentro de diez minutos! -Vamos -dijo Ron. Cogieron cuatro sacos de dormir y se los llevaron a un rincón. -¿Creen que Black sigue en el castillo? -susurró Hermione con preocupación. -Espero que si, siempre es bueno estar rodeada de la familia -dijo Lyra y se llevo una mala mirada por parte de Hermione. -Evidentemente, Dumbledore piensa que es posible -dijo Ron ignorando lo que dijo la rubia. -Es una suerte que haya elegido esta noche, ¿se dan cuenta? -dijo Hermione- La única noche que no estábamos en la torre... -Supongo que con la huida no sabrá en qué día vive -dijo Ron- No se ha dado cuenta de que es Halloween. De lo contrario, habría entrado aquí a saco. -¡Voy a apagar las luces ya! -gritó Percy- Quiero que todo el mundo esté metido en el saco y callado. Todas las velas se apagaron a la vez. La única luz venía de los fantasmas de color de plata, que se movían por todas partes, hablando con gravedad con los prefectos, y del techo encantado, tan cuajado de estrellas como el mismo cielo exterior. Entre aquello y el cuchicheo ininterrumpido de sus compañeros. -¿Harry? -susurro Lyra quien no podia dormir- ¿Estas durmiendo? -No. -¿Crees en realidad que mi tío quiera matarte? -Harry no respondio- Por que si es asi ¿Tendría que entregarte para no quedar mal con la familia? Harry solto una suave risita y se dio vuelta para mirar a Lyra. La rubia tenia algunos mechones en su cara por lo que Harry estiro la mano para correrlos. -¿Estas emocionada por tener a Sirius cerca? ¿Aunque es muy probable que sea una mala persona? -¿Y si quizas no es una mala persona? Tengo que conocerlo antes de juzgarlo. Harry iba a responder pero el profesor Dumbledore entro por lo que los dos amigos fingieron dormir. -¿Han encontrado algún rastro de él, profesor? -le preguntó Percy en un susurro. -No. ¿Por aquí todo bien? -Todo bajo control, señor. -Bien. No vale la pena moverlos a todos ahora. He encontrado a un guarda provisional para el agujero del retrato de Gryffindor. Mañana podrás llevarlos a todos. -¿Y la señora gorda, señor? -Se había escondido en un mapa de Argyllshire del segundo piso. Parece que se negó a dejar entrar a Black sin la contraseña, y por eso la atacó. Sigue muy consternada, pero en cuanto se tranquilice le diré al señor Filch que restaure el lienzo. Los dos escucharon crujir la puerta del salón cuando volvió a abrirse, y más pasos. -¿Señor director? -era Snape- Hemos registrado todo el primer piso. No estaba allí. Y Filch ha examinado las mazmorras. Tampoco ha encontrado rastro de él. -¿Y la torre de astronomía? ¿Y el aula de la profesora Trelawney? ¿Y la pajarera de las lechuzas? -Lo hemos registrado todo... -Muy bien, Severus. La verdad es que no creía que Black prolongara su estancia aquí. -¿Tiene alguna idea de cómo pudo entrar; profesor? -preguntó Snape. -Muchas, Severus, pero todas igual de improbables. -¿Se acuerda, señor director; de la conversación que tuvimos poco antes de... comenzar el curso? -preguntó Snape. -Me acuerdo, Severus -dijo Dumbledore. En su voz había como un dejo de reconvención. -Parece... casi imposible... que Black haya podido entrar en el colegio sin ayuda del interior. Expresé mi preocupación cuando usted señaló... -No creo que nadie de este castillo ayudara a Black a entrar -dijo Dumbledore en un tono que dejaba bien claro que daba el asunto por zanjado. Lyra penso que si hubiese tenido contacto con su tío ella lo hubiese ayudado a entrar sin ningún problema. -Tengo que bajar a ver a los dementores. Les dije que les informaría cuando hubiéramos terminado el registro. ↺ H ABÍAN QUITADO DE LA PARED el lienzo rasgado de la señora gorda y lo habían reemplazado con el retrato de sir Cadogan y su pequeño y robusto caballo gris. Esto no le hacía a nadie mucha gracia. Sir Cadogan se pasaba la mitad del tiempo retando a duelo a todo el mundo, y la otra mitad inventando contraseñas ridículamente complicadas que cambiaba al menos dos veces al día. Ese día Lyra llevaba tarde a la clase de el profesor Lupin por ponerse a hablar con Sir Cadogan. Asi que cuando entro al salón prácticamente corriendo no se dio cuenta de la presencia de Snape. -Scamander te quiero fuera de mi clase -dijo logrando que la rubia lo mirará- Ahora. -Esta no es su clase -se defendió- ¿Donde esta el profesor Lupin? -En un lugar que no le incumbe, Scamander. Fuera. Lyra salio bufando y pegando un portazo al salir. Snape la habia tomado de punto desde que le habia dicho aquello sobre el favoritismo con Draco Malfoy y no la dejaba asistir a sus clases. Quizás ser expulsada de la clase tenia sus privilegios. No habia profesores rodando por ahi asi que aprovechó para salir un poco y para ser más especifica hacia el bosque prohibido. Hagrid todavía no habia mandado la carta con la fecha de cuando iban a comenzar esas clases particulares, asi que podía averiguar un poco antes. Solamente al adentrarse al bosque la rubia escucho un ladrido por lo que giró rápidamente. Habia un perro n***o bastante grande moviendo la cola. Lyra miro en todas más direcciones buscando a alguien que me prohibiera acercarse al perro, pero no habia nadie. El perro se acerco y se sento a los pies de la ojigris todavia moviendo la cola. Lyra se inclinó y le acarició la cebeza. -Hola amiguito -el perro ladro logrando hacer sonreir a la rubia- Sos muy lindo. El perro se movio y empezó a oler la tunica de la chica. Lyra metio la mano en uno de los bosillos y saco unos caramelos de cereza que tenia. -No sabia que los perros comian caramelos -dijo mientras les sacaba el papel y los dejaba en su mano para que no se ensucian con la tierra. El perro los comio rápidamente para luego pegarle un languetazo cariñoso mientras Lyra reia. El animal se separo y salio corriendo esperando que la ojigris lo siguiera. -¡Hey, no puedo alejarme tanto! Estaba aqui para ver algunas criaturas y quizas encontrar alguna pista para poder ver a Sirius! -gritó un poco para que el perro la escuchara. El perro dejo de correr repentinamente al escuchar el nombre "Sirius". -¿Te interesa Sirius, eh? -preguntó riendo mientras se dejaba caer abajo de un arbol. El perro se tiro a su lado y se dejo acariciar por Lyra. -Bueno, el ayer quiso entrar en la sala común de mi casa y por su culpa tuvimos que dormir en el Gran Comedor -el perro levanto la cabeza para mirarla- Estuve pensandolo bastante y me gustaría conocerlo, me gusta no creer en lo que las demás personas dicen de él, somos familia, la família se cuida entre ellos. El perro ladro felíz. -Te podria llevar conmigo, siempre quise un perro -dijo la rubia mientras acariciaba al perro y este cerraba los ojos.
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