Algunas horas antes El estruendo del edificio a punto de colapsar hizo temblar de miedo al profesional de la salud, no obstante su mente no dejó de trabajar buscando proteger a quienes amaba. Continuaron corriendo hacia el ala izquierda donde se hallaba una sólida estructura ancha en forma de arco, donde se realizaban los shows infantiles de títeres. Sebastián tomó a la mujer y a los niños y los hizo agacharse, luego se puso de espaldas y los abrazó. —Kiaaaa! chilló la pequeña niña al escuchar el crujido atemorizante del edificio a punto de caer. Los dos adultos se sobresaltaron con ansiedad, los niños se aferraban a su padre. Él estrechaba con vehemencia a las tres personas a su lado. Los individuos que se encontraban en el salón ante la escasa posibilidad de salir, imitaron al joven

