La Trampa perfecta de Ortega Ortega no acepta perder Ortega no era un hombre que aceptara la derrota. Lucas Calderón había desafiado el control de la disquera con su estúpida transmisión en vivo junto a la compositora. Un simple video y ya todos hablaban de la maldita canción. Pero Ortega no iba a permitir que su inversión se fuera por la borda. No después de todo lo que había apostado en Lucas. Marcó el número de Víctor con el ceño fruncido y esperó solo un timbrazo antes de que su manager contestara. —Dime. La voz de Ortega llegó afilada como una cuchilla. —Eres un maldito incompetente. Víctor tragó saliva. —Ortega… —¡No me vengas con excusas! Te advertí que controlaras a Lucas, que lo tuvieras en línea, y en cambio, lo dejaste hacer su jueguito ridículo con la compositora. ¿Qu

