Hace unos meses lei en algun lugar algo que me dejo pensando un poco acerca del duelo:
Es un sentimiento que se vuelve compartido con los demas cuando estos ven al que esta en duelo llorando desconsolado, de pronto y sin ningun disparador del afuera; suspirando con la mirada perdida llamando al ser querido que ya no esta; buscando estar solo pero quejandose de la soledad en la que se encuentra.
Un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido sintiendo poco o ningun dolor, cuando emos aprendido a vivir sin el, sin ella, sin eso que no esta...
Nosotros debemos de darnos el permiso se sentirnos mal, necesitado o vulnerables, permitete sentir el dolor plenamente porque el permiso es el primer paso de este camino y ningun camino se termina si antes no se comienza a recorrerlo, si quieres sanar tu herida, si no quieres cargar tu mochila con el peso muerto de lo perdido, no basta pues con esperar a que todo pase o con seguir viviendo como si nada hubiera pasado, estamos aveces tan cegados por nuestra propia cólera, dolor o desgano que no vemos las nuevas puertas que se abren y aunque sea la cosa mas dificil que haz hecho en toda tu vida, ahora tienes que aceptar esta dura realidad.
Habalar de tu perdida, contar las circunstancias de la muerte, visitar en cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos, todo puede ayudar, poco a poco ir aceptando el hecho de la perdida, todos sabemos cuanto mas dificil es aceptar la perdida de un ser querido si nunca pudiste ver, o recuperarlo despues de la muerte...
Aveces nos ayuda refugiarnos en la creencia religiosa cuando decimos que esta en el cielo y de ahi nos cuidara nuestro ser querido, es un exselente aliado, pero no debemos utilizarlo para minimizar el dolor, ni mucho menos creer que entonces no necesitamos hacer un duelo.