Epílogo

1806 Palabras

-¿Te sientes bien, mon amour? Acaricié su barriga, aún plana, para sentir con agrado su escalofríos. Sonreí y me arrimé a su cuerpo, aún recostado en nuestra cama de dos plazas. Alicia sonrió con los ojos cerrados y envolvió sus brazos en mi cuello. -Ahora mucho mejor.- Solté una suave carcajada y escondí mi rostro en su cuello, mi lugar favorito. -Hablo en serio. Tienes que cuidarte, ya escuchaste al doctor. -Mario, estoy embarazada, no convaleciente.- Abrió los ojos y me miró con reprobación y un poco de gracia. La luz de la ventana de nuestra alcoba le llegaba al rostro, haciendo que luciera simplemente perfecta. -Tienes que cuidarte. A ti, y a mi hijo. Así que hoy te quedarás en nuestra cama y te consentiré en todo lo que quieras. Había pasado casi un año del matrimonio fallido

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR