Julio siempre es un mes de esos loquísimos, pero, Maximiliano ha sido secuestrado. Mi bebé ha nacido antes de tiempo y yo... no sé dónde estoy. Poner a Isabela al mando era un acierto, es una mujer terriblemente imponente e inteligente. Entró a una sala llena de hombres poderosos, machistas y como no tenía un par de huevos que sacar fue con todo su cinismo, y ese, le ha sobrado toda la vida. —Buenos días, caballeros, damas y otros —saludó. —Aquí mando yo, se hace lo que yo digo, como yo digo y cuando lo digo. ¿Entendido? —preguntó. —Isabela eres una niña. —No voy a decir cuántos años tengo porque no les importa, pero yo no estoy enamorada de Max. No soy su amiga, su hermana, su sobrina o alguien que le toca los huevos por salir con su hija. Soy la mejor amiga de su exprometida y he esc

