Emma le gritó y se volvió hacia él. Theo arqueó las cejas sorprendido. Ella pisoteó el suelo y miró fijamente. _ ¡Pero siempre te ves tan bajo en la oficina!. _ Es porque a menudo me encorvo la espalda, especialmente cuando me canso. Theo se encorvó los hombros y metió las manos en los bolsillos como solía hacer en el trabajo. Como por arte de magia, de repente parecía al menos 10 cm más bajo. Emma parpadeó en shock. Era como ver un espectáculo de magia frente a sus ojos. _ Entonces, ¿por qué andas así encogido? Eres muy alto y a las Omegas les encantan los Alfas altos. ¿No lo sabes? _ ¿Y a ti también te gustan los Alfas altos, Emma?. Cuando él levantó una ceja en broma, ella levantó la barbilla y respondió. _ ¿Te estás burlando de mí porque soy baja?. _ No pareces demasiado bajo

