Me paro corriendo y voy al baño de visitas y tomo la toalla de mano la mojo y vengo donde el está y se la coloco en la frente, me siento culpable en este momento por como lo trate… se ve tan vulnerable ahí tendido con lo ojos cerrados y la boca entre abierta , tengo que encontrar alcohol para que vuelva en si, si tan solo supiera donde están las cosas aquí…después de buscar por todos lados, encuentro un pequeño botiquín en unos gabinetes en su baño, tomo una mota de algodón y la mojo con alcohol y la coloco en su nariz suavemente el comienza a mover su cabeza de un lado al otro pero no vuelve en sí, solo comienza a temblar y yo recuerdo que tiene la ropa mojada por la lluvia – tengo que quitársela-, con gran esfuerzo logro quitarle los tenis, medias, jean y suéter y todo está empapado, le quito la toalla de su frente e intento levantarlo – Dios este hombre si pesa- todo su cuerpo arde – y hablo de la fiebre y no de lo ardientemente bueno que está- logro colocarlo de pie – que sirva de algo el estado físico y tanto entrenar – y paso su brazo por mi cuello…
- Emma no me dejes – sale de su boca y yo me alivio que se halla despertado -
- Ayúdame Benjamín, vamos a bañarte tienes mucha fiebre – le digo pero no contesta –
- Emma no me dejes – vuelve a repetir –
- No me voy a ir hasta que estés mejor – contesto para que esté tranquilo, pero el no dice nada –
- Emma yo te amo, no me dejes – se queja y yo casi lo dejo caer, es obvio que esta delirando … me quedo paralizada ante sus palabras, reacciono solo por el enorme peso de su cuerpo sobre el mío y sigo caminando al baño .
Al llegar lo meto a la tina como puedo y descanso del gran esfuerzo de traerlo hasta acá – enserio ese cuerpo escultural si que pesa -, abro la llave y gradúo la temperatura para que le baje la fiebre y la tina comienza a llenarse tomo la toalla de manos que descansa al lado del lavamanos y comienzo a mojarle todo el cuerpo mientras el agua sube, sin darme cuenta delineo sus músculos con mi mano y mi mirada se pierde en ese rostro perfecto, mi corazón comienza a acelerarse y un calor comienza a invadir mi cuerpo, siento ganas de echármele encima, de besarlo y sentirlo cerca, pero inmediatamente recuerdo todo lo que pasó y el dolor en mi pecho se hace presente … lo dejo ahí y busco mi celular para llamar a Liah, ella me dice que hice todo bien, que lo principal es bajarle la fiebre, que ella piensa que se resfrió – yo le conté todo lo que pasó y que se mojo con la lluvia- pero que de todos modos cuando salga de turno vendrá a revisarlo para que yo esté tranquila … me voy de nuevo al baño y ya la tina se llenó , cierro la llave y me acerco a él para tocarle la frente y gracias a Dios la fiebre comenzó a bajar, vuelvo a mojar la toalla y a colocarla en su frente pero esta vez cuando me voy a retirar una mano me sostiene del brazo y al voltear veo esos ojos miel ahora enrojecidos con esas largas pestañas mojada
- Emma, que me paso? – se ve muy débil –
- Te desmayaste y estabas ardiendo en fiebre , por eso tuve que meterte a bañar - le explico conteniendo mis ganas de abrazarlo –
- Emma yo no te engañe, yo no me voy a casar , ella y yo no somos nada – sus palabras salen atropelladas por su debilidad –
- Tranquilo no te esfuerces, ya llamé a Liah y vendrá a revisarte- trato de erguirme pero intensifica su agarre –
- Te iras? Me dejaras? – pregunta con el seño fruncido –
- No, esperare primero a que estés bien- me suelta y busco una toalla – ya debes salir, llevas mas de una hora ahí metido – abre sus ojos como platos –
- Cuanto llevo inconsciente?
- Casi dos horas – respondo
- Gracias por cuidarme – la ternura reflejada en sus ojos está por hacerme flaquear –
- Me iré para darte privacidad y puedas salir – doy la vuelta y voy al cuarto, el sonido del agua me deja saber que ya salió de la tina –
- Emma – su voz me estremece – puedes venir? Es que no me sostengo. – voy al baño para ayudarlo, tiene aun el bóxer mojado –
- Ven – le enrollo la toalla y lo ayudo a ir hasta la cama – quédate ahí ––
Llego a la cocina para prepararle una sopa y en la nevera solo hay algunos paquetes de congelados, cerveza y agua y la verdad no me sorprende se ve que solo pide comida a domicilio ...
Saco mi celular y pido por la aplicación pollo y otras cosas para hacerle una sopa y algo de comer- prefiero estar en la cocina que esta mas lejos de él- , no demora casi y apenas llega me pongo a cocinar y suena el teléfono de la casa, el miedo se apodera de mí y no contesto puede que sea esa mujer – el pensamiento me oprime el pecho – pero luego suena mi celular y es Liah que esta en portería , voy al cuarto y Benjamín esta dormido toco su rostro y se remueve
- Benjamín , necesito el código del ascensor para que suba Liah a revisarte – digo en voz baja -
- Es mi fecha de cumpleaños – dice y yo resoplo –
- Y yo acaso se cuando es tu cumpleaños? – ruedo los ojos y el medio ríe con dolor en el rostro -
- 1112 – susurra sin fuerzas-
- No pues que código tan seguro señor ingeniero – a quien se le ocurre??? Le doy el código a Liah y ríe a carcajadas -
- Emma, por favor me puedes ayudar a cambiar? No quiero que Liah me vea así – y me pide y al verlo así como está no me puedo negar… voy a su enorme closed y saco una camiseta y una bermuda de franela (difíciles de encontrar entre tanta cosa y tan perfectamente puestas) , mi cara arde cuando abro un cajón y veo una cantidad absurda de bóxers perfectamente doblados con la marquilla hacia arriba, ya veo que no soy la única cuadriculada, igual tomo uno y se los llevo…
- Buenas … oigo la voz de Liah en la sala -
- Ya voy – grito desde el cuarto –
- Rápido que ya llegó Liah – le digo a Benjamín y lo ayudo a levantar, su cuerpo aun esta bastante caliente , le quito la toalla – voltéate- hace lo que le digo se coloca de espalda y apoya las manos en la pared para no caer, prefiero verle las nalgas que otras cosas(aunque algo llego a ver), con manos temblorosas bajo el bóxer y me quedan en la cara ese par de duraznos que me provoca morder, siento su respiración agitarse un poco y yo trato de controlar la mía( solo Benjamín ha logrado sacar en mi ese lado pervertido que no conocía)… como puedo le coloco el bóxer seco y la bermuda, lo ayudo a sentar en la cama y a colocarse el suéter, se recuesta de nuevo(su cercanía me afecta demasiado) y yo salgo a la sala -
- Tu que haces aquí? – pregunto dirigiéndome al nene –
- Por que no salías? – en serio? Otra vez?
- Ven Liah sigue- la tomo de la mano y la halo por el pasillo, ella ríe por la ignorada que le di a Iker, y el nos sigue –
- Uy pero de verdad te ves mal – la indiscreción del nene me hace voltear los ojos –
- Salgamos nene démosle privacidad – halo a Iker por el brazo para salir –
- No , por favor quédense- dice Benjamín y me tiende la mano para que valla a su lado… el sabe que el nene no sabe lo que esta pasando y se está aprovechando –
Liah lo mira estrechando los ojos por que también sabe lo que pasa… lo revisa y tiene treinta y nueve de fiebre, nos dice que no hay que dejarla subir por que puede pasar lo de la tarde de nuevo, que está resfriado por la emparamada que se dio y como también esta deshidratado su cuerpo reaccionó mal… quería canalizarlo para hidratarlo pero resulta que ese hombre fornido y tan grandote le tiene miedo a las agujas y prefirió el suero oral, tambien le mando pastillas para el resfriado y para la fiebre, recomendó que se volviera a bañar para que las pastillas le hicieran mayor efecto y la fiebre no se volviera a subir – enserio se ve ful mal y ahora que estoy a su lado y tenemos las manos agarradas noto que la fiebre volvió a subirle –
- Bueno yo traje las pastillas para la fiebre y el resfriado, y había traído suero intravenoso pero como quieren agujas deben comprar el suero oral para que se hidrate – dice Liah y me entrega la receta donde está como debe tomar cada cosa –
- Que pena contigo por las molestias Liah , muchas gracias – dice Benjamín – déjame saber cuanto te debo ..
- No te preocupes, agradécele a Emma por que ella fue quien me pidió el favor – interrumpe Liah, quien no disimula la molestia que tiene por toda la situación , ella no es de las que perdona una … que se porte bien el nene –
- De todos modos muchas gracias – dice Benjamín y siento algo de tristeza en sus palabras, sabe el porque de la actitud de Liah hacia él … ella le da una sonrisa hipócrita, recoge todas sus cosas y sale de la habitación y el nene hace lo mismo después de despedirse y desearle pronta mejoría a Benjamín y me dispongo a seguirlos pero Benjamín no me deja levantar – te vas a ir con ellos? – tiene la cara y los ojos enrojecidos por la fiebre, se ve débil, y yo estoy en una encrucijada …
- No sé – respondo sinceramente y bajo la cabeza –
- Por favor no me dejes , te necesito – dice en un susurro y a mi se me conmueve el corazón –
Esta bien – respondo, sus hermosos labios se curvan en una sonrisa de alivio y me voy a la sala a despedir al nene y a Liah.
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- Toma nene – le doy las llaves de su carro – yo me quedaré esta noche con Benjamín –
- Y por que? No tiene mamá que venga y lo cuide? – el como siempre -
- Si tiene pero yo quiero hacerlo esta vez, no quiero discutir – le doy un beso en la mejilla y pido el ascensor – chao gracias Liah por venir, ahorita te llamo- ella me sonríe sinceramente y el nene nos mira raro , se que nota lo cercanas que nos hemos vuelto – le dices a mamá porfa y le explicas como viste a Benjamín – el asiente de mala gana -
Se van y yo pido de nuevo en la aplicación el suero oral, me voy a la cocina y apago las sopas – que por cierto casi se secan – me dirijo al cuarto con una botellita de agua y le doy la pastilla a Benjamín- espero que esto funcione –
- Ven – lo ayudo a sentar y le quito la camiseta, noto que su piel se eriza con mi tacto pero no digo nada y el solo me observa, lo llevo al baño y suena mi teléfono para avisarme que llegó el pedido - espérame aquí – le digo mientras recojo las botellas de suero oral que pedí.
Regreso y lo encuentro dentro de la ducha cayendo el agua sobre el y yo suspiro -hasta enfermo es sexy el condenado- noto que se tambalea y corro a ayudarle para que no se caiga entrando a la ducha junto a el y pasando su brazo por mis hombros, su tacto es suave y yo lo acomodo con cuidado contra la pared para que no se caiga y ya estoy toda empapada .
- Por que no entraste mejor a la tina? estas muy débil – le digo y el solo me mira fijamente con una mirada suplicante…
- Ya no quiero estar ahí tirado – habla y cierra sus ojos con fuerza-
El agua sigue cayendo sobre el mojando cada parte de su cuerpo y el mío, lo tengo sostenido por miedo a que resbale, no se cuanto tiempo permanecemos así pero su piel ya esta mas fresca, toco su frente para verificar su temperatura y el abre sus ojos cansados que quieren hablar por si solos
- Perdón – susurra casi inaudible, para luego atraerme hacia el con el brazo que tiene sobre mi cuello, une sus labios con los míos y yo ya no tengo fuerzas para resistirme, con la otra mano toma mi cintura pegando a su cuerpo casi completamente desnudo , sus labios se mueven con desesperación, con necesidad, casi puedo decir que con agonía lo que hace que mi cuerpo responda, yo también lo he extrañado, estos días sin el han sido el infierno… introduce su tibia lengua en mi boca y explora en ella , esto es lo mas erótico que me ha pasado en vida, y es justó ahí cuando llegan a mi mente una lluvia de imágenes de la cara Cristal y la cara de su madre y yo detengo ese perfecto momento sintiéndome la peor de las mujeres y me echo a llorar … - no llores hermosa por favor – me dice abrazándome fuerte contra su pecho , se deja deslizar por la pared y quedamos sentados en el suelo de la ducha, mis lagrimas no dan tregua y caen sin parar mientras se pierden con el agua que aun cae sobre nosotros, levanta mi rostro tomándome del mentón - no hemos hecho nada malo - me dice mirándome a los ojos -.
- Por favor Benjamín, tu estas comprometido- digo hipando por el llanto –
- No, no es así hermosa … yo si tuve una relación con Cristal pero terminó hace mas de tres años , solo que mi mamá aun no lo acepta – explica sin apartar la mirada y sus ojos están llenos de sinceridad -
- Me lo juras? – Pregunto con cara de niña a la que le dan otra golosina igual a la que se le callo y el sonríe con ternura –
- Claro que sí, yo jamás te haría daño Emma Lucia- hace una pausa como meditando sus palabras – yo te amo .