- Hola mi amor – le doy un beso en los labios – que tal el día? - Cada vez se pone mejor – me tira una mirada pícara mientras me ayuda a asegurar el casco lo que me hace reír- En estos quince días no hemos podido pasar tiempo solos -saben a lo que me refiero-, Benjamín ha estado muy ocupado con todo lo de la programación del sistema de la empresa de Cartagena, le ha dado mucho trabajo encontrar el fraude y pues yo también he tenido muchísimos trabajos en la universidad y ni que decir de la casa de eventos que gracias a Dios todos los días hay trabajo por hacer, hoy decidimos almorzar juntos para compartir un rato… vamos a un restaurante sencillo por la universidad ya que él debe volver al trabajo, le comento que yo ya no debo volver por qué el profesor de la tarde avisó

