Jhon se alejó de dónde todos estaban, trató de comunicarse con Javier, sin embargo este no respondía. Llamó a Nathan, necesitaba comunicarle lo que sabía. —Tio, ¿Has llegado bien? —Nathan,. no trates de comunicarte con Helena, ella está es cómplice de Juan Mendoza. — ¿Cómo es posible eso? Si tiene un buen cargo diplomático. —Su cargo es real, no obstante, ellos ocupan la política para ocultar sus verdaderas intenciones. —Entiendo. —Si logras ver a Javier, dile que le he llamado y urge hablar con él. Javier había llegado ese día, sin embargo, por complicaciones de salud tuvo que ir a descansar. —Javier está aquí, ellos están descansando, cuando despierte... La puerta del dormitorio se abrió, era Javier quien venía en su silla de ruedas. —Parece que ya se ha levantado, no cuelgues

