«Renuncié al amor y a la felicidad hace mucho tiempo.» Richard Ramírez. Mientras Jean David avanzaba hacia los pasillos que aquel extraño sujeto pero importante le indicaba, él sostenía a Peter bastante cerca sobre su pecho con la intención clara de que, con ver a su chica, soltaría aquella hojilla sobre la garganta de aquel tipo que se creyó lo suficientemente bueno como para enamorar a su amada Polly. -Aquí- dijo el Chef y Jean, desconfiado, no se asomó dentro. -¿Cómo carajos esperas verla desde ahí? - Tragó grueso y frunció el ceño. -¿Sabes que mataré a tu hombre en el momento en el que cruce por ahi, no?- -¿Qué? ¡No! -Peter se removió asustado mientras el Chef reía sin contenerse. -Este tipo no es para nada “mi hombre” - afirmó mientras aquel millonario se sentía traicionado. -¡

