P.O.V Patrick (18 años) A veces me pregunto si pertenezco a esta historia. Si de verdad soy parte de todo lo que se construyó antes de mí. Llevo un apellido pesado, uno que en estas paredes frías de la preparatoria no inspira respeto ni admiración, sino burla y odio. Aquí no importa que mi madre tenga el corazón más noble del mundo, ni que mi padre haya sobrevivido a una vida de guerra y sombras para darnos paz. Aquí no soy el hijo de Melissa y Tomás Moretti. Aquí solo soy Patrick. El raro. El que siempre mira al suelo. El que no encaja. Y eso, en esta selva de egos y máscaras, es suficiente para convertirme en presa. El bullying comenzó en silencio. Con miradas. Con risas ahogadas cuando pasaba. Con murmuraciones detrás de mi espalda. Después llegaron las palabras, cortantes como cuchil

