P.O.V Tomás Fue la mejor noche que jamás tuve. Dormir así con Mel, abrazados, sintiendo su calor, es como un regalo del cielo que no merezco. He hecho cosas malas, le he roto el corazón, pero nada de eso importa ahora. Podemos empezar de nuevo. El único problema es cómo encajará en mi vida. No quiero meterla en esto. Sería un flanco fácil, vulnerable. Si descubre todo lo malo que he hecho... No puedo permitirlo. De repente, mi teléfono suena. Luccas. –Amigo, los negocios con Tito Galarza están yendo mal. No sé qué está pasando. Él está reclamando su parte y hemos cumplido. No sé qué trama este viejo, pero no será nada bueno. –Entiendo, Luccas. Ya que estoy por aquí, hazme una cita con él. Debo hablar del tema. –Okey, amigo. Te mandaré los detalles más tarde. Cuelgo justo cuando Mel

