Dulce Agonía de Orejas Puntiagudas

3611 Palabras

No solo mi corazón estuvo a punto de estallar, sino también mi polla. Ganando tal grosor que cada protuberancia estuvo llena y cada pliegue se hinchó, presionándose dolorosamente contra la tela de mi túnica. ¿Por qué? Por la imagen más alucinante que mis ojos han podido captar desde que mi cerebro comenzó a almacenar mis memorias. Es Lars, sentado a horcajadas sobre mi cadera. Gloriosamente desnudo, tan excitado como yo (incluso me atrevería a apostar que me supera), con los brazos por encima de su cabeza, la cual cuelga hacia atrás sobre sus hombros, en dirección a la luna llena.   Sus manos se mueven de tal manera que me hace pensar que una canción estuviese siendo tarareada en su mente, con movimientos suaves, sus dedos en ocasiones entrelazándose. Da la impresión de estar alabando a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR