Este es el encargo del aquelarre: Guardaré en secreto lo que se me pida, y jamás divulgaré los nombres ni las residencias de nuestro pueblo sin su consentimiento. Aprenderé y me esforzaré por dominar el Arte Mágico; pero siempre recordaré la runa: "¿De qué sirven las herramientas sin la luz interior? ¿De qué sirve la magia sin la sabiduría y la visión?" Que a su debido tiempo me esforzaré por encontrar un alumno digno en magia, a quien en el futuro pueda transmitir el conocimiento que adquiera. Que nunca usaré el Arte Mágico solo para impresionar a necios, ni con ningún fin ilícito. Que ayudaré al Arte de los Sabios y respetaré su honor como si fuera mío. Que considero estos votos hechos ante los Dioses Antiguos; y que si traiciono este encargo, acepto como mi justa recompensa la retribu

