En la noche de su segunda fiesta de cumpleaños, cuando la vi entrando a aquel restaurante, supe que no iba a parar hasta hacerla mía completamente. La extrañaba porque no la vi durante la mitad del día. No podía quitar mis ojos de ella. Entró riendo feliz y saludando a todos. Estaba hermosa. Sentí celos hasta de la ropa que cubría su esbelto cuerpo. Un hermoso vestido gris de chalís brilloso, que parecía hecho de una sola pieza. Se había convertido en una mujer fina, elegante, hermosa. Todos le prestaban atención. Todos querían hablar con ella, saludarla… hasta que llegó a… su… esposo. Él la estaba esperando con un hermoso ramo de flores. Tengo que admitir, que él también la amaba. _ bajó la cabeza. _Sentía que iba a explotar de celos aquella noche. Estaba furioso. Recordé la noche de n

