Cuando Vlad regresó al Tercer Cielo, vio que todo ya estaba listo para la gran ceremonia en el palacio de los arcángeles. Variedad de flores adornaban los pasillos, y pudo ver de reojo que en el salón del trono ya estaba extendida una alfombra roja. Rafael fue el primero en recibirlo apenas lo vio ingresar en el pasillo. -¡Hola! ¿Cómo te fue? Tardaste un poco más de lo esperado – dijo el arcángel como siempre con una energía contagiosa. -Si, bueno, tenía que dejar listos unos asuntos – dijo el nefilim, no queriendo revelar el radical procedimiento que había realizado en su cuerpo. -Miguel desea hablar contigo, ya sabes...una charla del príncipe saliente con el nuevo príncipe. -Claro, iré enseguida – dijo, pero antes de poder seguir caminando, Rafael lo detuvo. -Espera. Aun sigues

