Abrasada a la almohada me encuentro, oliendo la fragancia de su aroma. Lo extraño, en serio que lo extraño, no sé cómo voy a continuar sin él. Durante los seis años que estuve lejos de él no había sido tan difícil como ahora, porque entonces sabía que algún día lo volvería a ver, porque cuando volviera al pueblo ahí iba a estar. No obstante, ahora estaba agonizando del dolor, porque mi Adi, mi amor se me iba, y yo no lo acepto, no quiero que se vaya, no quiero dejarlo ir. Adiel Mohamed, lleva tres años inconsciente, y no hay esperanzas para que viva, no las hay, entonces los doctores han aconsejado que lo desconecte, pero no quiero, no quiero que mi Adiel se vaya. —Es muy egoísta de tu parte tenerlo ahí. —Gonza, no quiero dejarlo partir, no sé que será de mi vida sin él ¿entiende que
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


