Estos días me he sentido fantástica, los chicos están en la casa, hemos pasado ocurrencias fenomenales, hemos idos a que conozcan un poco de mi cultura, la gastronomía, los lugares, los lleve a las pirámides (no egipcias, si no las de mi hermoso México), a museos, zoológicos y mucho más.
Los chicos me han pedido que reaccione , que tengo que perdonar a Lucca y la verdad no me siento cómoda hablando de eso.
Tal vez fue un shock al saber que Caleb me amaba y quería huir conmigo, la verdad no podía hablar con nadie, mi mandíbula se.tenzaba, me escondía de todos solo podía hablar con Louis y con Jiménez, fue difícil pero realmente ahora estoy bien solo un poco confundida.
Estoy parada frente a la habitación de Tocino y no sé si tocar o irme a dormir, la verdad lo amo aunque me allá escondido la carta, entiendo que lo hizo por mí bien, enferme por lo acontecido, estaba mal y ahora tengo gente por quién luchar así que haré lo mejor, él dió todo por mi hasta ahora, incluyendo su relación con Zara.
Tocó la puerta 3 veces y espero , vuelvo a tocar 3 veces pero nadie sale, vuelvo a tocar y nadie, mi último intento; en mi desesperación de volver a tocar no noto que la puerta está abierta (si mi vista estaba en otro lugar...como en el suelo por ejemplo), doy los 3 golpes pero estallaron en la frente de tocino.
- ¡Auch! - grita tocino y sobándose su frente.
- Perdón, no fue mi intención - digo tapándome la boca con las manos.
- Está bien no pasa nada - pauso tocino - ¿Sucede algo?
- Ammmm - pauso - hiba por un vaso de leche - él solo arqueo las cejas.
Tome aire y exhale - Hermano...tengo hambre, ¿Me puedes dar un vaso de leche? - le puse cara de cachorrita.
Si está frase él ya se la sabe...cuando éramos niños y tenía hambre me acercaba a él y le decía esa frase, él decía que si y me llevaba a la cocina para darme un vaso de leche y unas galletas.
- Claro que si manzana - contesto con una larga sonrisa que hasta aparecieron sus oyuelos.
Tomo mi mano y bajamos hasta la cocina, me dejó en una silla de la isla de la cocina; se acercó al refrigerador sacando la botella de leche que sirvió en 2 vasos, acercó una a mí, saco de la alacena una caja de lata adornada de flores, la abrió y la puso frente a mi, tomo su vaso y se sentó a un lado mío tomando una galleta para llevársela a la boca.
- Hermano - le hable mientras tome una galleta.
- Ahhh... - volteó a verla arqueando sus cejas - dime hermana.
- Yo...yo... - pause para tomar valor - yo lo siento no debí tratarte así... - él me interrumpe.
- No...hermana yo soy quien mandó todo a la guayaba - pauso - yo soy quien te lastimo rompiendo la promesa.
- Tu no hiciste nada, solo me salvaste de morir y gracias a eso estoy aquí - le si rei.
- Creo que seré un buen padre - suspiro.
Estuve a punto de escupir mi leche por escuchar sus palabras.
- Tocino - dije tratando de no ahogarme - estás sábado.
Él solo ríe fuertemente mientras se acerca a mí.
- Te amo manzanita - dice mientras me abraza.
- También te amo tocino - contesto - oye ...¿Te gustaría ir a bailar? - pregunté.
- Ehh - pauso - a estas horas de la noche.
- Porque no - rei - podemos ir a la guarida ...o como ya le digo las catacumbas. - haciendo un tono de susto.
- ¡Vamos! - exclamó saltando de su asiento y tomando la caja de galletas, mientras yo lo sigo con los vasos de leche y la botella de leche.
Entramos al despacho, corrimos al librero, pusimos el karaoke, empezamos a cantar y bailar como locos a todo pulmón, una vez cansados decidimos jugar con el play station, primero fueron luchitas, luego careras y por último la FIFA que obvio el me ganaba. Después de estar aburridos con la televisión, Lucca me empezó a enseñar a jugar el billar, era tedioso pero conseguí ganarle a Lucca...después de 6 rondas claro, quedamos tan cansados que nos quedamos profundamente dormidos en el sillón que se hacía cama (jajajaja, claro sofá cama).
Desperté muy bien pues está noche no me tocó ninguna parada, codazo, manotazo o escuchar uno que otro ronquido.
Si habla de Ada, sus amigos y ella hicieron una pijamada y aunque me desperté como 4 veces por escuchar sus gritos pensando en que le había pasado algo; pues no, solo se espanto con la película que estaban viendo, después de ese incidente logré pegar los ojos y quedar dormido.
Está mañana he salido al centro de la ciudad, pues tengo una sorpresa para mí Ada, así que he venido con Jiménez a recoger un paquete que llegó de New York, a comprarle un ramo de flores y su otro obsequio se lo daría cuando estuviéramos en New York, pero se lo merece ahora.
Al llegar estaciono el carro y bajo de este con un arreglo de tulipanes que están finamente acomodados en una caja redonda blanca con un moño dorado; en cuanto entre a la casa ví a todos corriendo de un lado a otro.
En cuanto me vieron entrar quedaron estáticos pensando que alguien venía conmigo.
- ¿Qué sucede? - pregunto miéntras me acerco a Gretta.
- Hijo...¿No viene cntigo Becca y Lucca? - pregunto.
- No, yo me fui temprano, Ada estaba con ustedes - señaló a los chicos.
- Ella se fue anoche...tuvimos una discusión - dijo Lea.
- Y Lucca no está tampoco, no amaneció en la cama - esa fue Zara muy enojada.
- Bueno entonces están los dos juntos - señale.
- ¿Pero dónde? - pregunta Gretta.
- Los teléfonos los olvidaron - exclamó Zara.
- Mmmm - pensé por un momento debido a la situación - dicen que ya los buscaron por todos lados - pause - ya se dónde.
Me dirijo al estudio, dejo las flores en el escritorio, camino al librero muevo el libro que abre la puerta.
- ¡Carambolas! - grita Thiago - eso es del demonio.
- Claro que no - se defendió Gretta.
Entre al cuarto de juego con todas las demás personas atrás de mi, camine lentamente hasta llegar a las sillones y si ahí estaban durmiendo en el sofá, la pantalla estaba prendida con un juego a medias, dos vasos con un poco de leche, una caja de galletas se la pasaron muy bien he, me pongo de cunclillas al nivel de Ada y la empiezo a llamar y mover.
- Ada, pequeña - le susurro - levántate dormilona.
- Shhh....no molestes - dice moviendo la mano - vas a despertar al Sayayin - rio.
- Ada es hora que despiertes - le indico mientras le pellizco sus mejillas, pero recibo un golpe que pude desviar (que bueno que lo tengo en cuenta).
- Aaccchh....¿Qué sucede? - hablo Lucca - como molestan - gruño.
- Te lo dije - exclamó Ada - Bulma ven a calmar a tu fiera - señala a Zara.
- ¿Cómo osan despertarme? - grito Lucca mientras se talla los ojos.
- Los hemos buscado por horas, no sabíamos dónde estaban - hablo Zara.
- ¡Pues aquí estoy! - grito Lucca - no tienes que po retraso - volviéndose a acostar sal igual que Ada - ya saben de nuestro paradero, ahora vayanse - exclamó furioso.
Zara salió muy enojada atrás de ella los chicos de Gretta, yo solo me dedique a verlos
- ¿Te unes? - pregunto Ada, dejando un pequeño espacio libre.
- No creo conveniente...mejor voy a...me interrumpe Lucca.
- ¡Guayabas podridas, ADRIEN! - grito Lucca - métete al sofá de pera y cállate...o te pateare el trasero
- Está bien tranquilo - le digo mientras me acuesta a un lado de Ada.
- Como en los viejos tiempos - río Ada.
Me quedé acostados con ellos por un rato hasta que el sueño se les fue y se levantaron.
- Lucca - hablo Becca - ¿Podemos ir al lago? - pregunto.
- Ahora manzana - dijo él - ¿Lo crees conveniente?
- Si, pero podemos adelantarnos nosotros tres - dice Ada señalando nos.
- Ok, tienes 10 minutos - sonrió Lucca.
- ¿Puedes darle 15? - pregunté - es que...tengo que entregarle un obsequio - Lucca arqueo las cejas - es más vamos allá fuera - sonreí.
Salimos del estudio a la puerta de la casa no sin antes taparle los ojos claro.
- Bien, que quede claro que es un obsequio y lo podrás usar en New York - le digo sonriendo.
- Si, si...lo que digas - dice Ada con muchos nervios.
Ada se quedó sin voz, pues ella solo corrió al Ferrari rojo último modelo, dió muchos saltitos alrededor de todo el auto.
- Parece que te encanta - dijo Lucca arqueando las cejas.
- Es maravilloso - dijo Ada con lágrimas - gracias Louis, te amo - dice mientras me abraza y me besa.
- Bien Romeo y Julieta...vayan a apurarse o los dejo - hablo Lucca.
Ada y Lucca subieron a alistarse mientras yo avisé a Agust para que se arreglará y fuera con nosotros, luego subí a ver a los chicos que se irían en 30 minutos con Jiménez.
Me encamine a la habitación a hacer la maleta, sin pedirle opinan a Ada, puesto que tardaría siglos en escoger la ropa, metí ropa que creí conveniente para ella, luego de 10 minutos baje la maleta, Lucca ya estaba listo, solo faltaba Ada y Agust que aparecieron 5 minutos después; Lucca dejo órdenes a Fernández y luego salimos rumbo al lago, obvio en el carro nuevo de Ada.
DESPUÉS DE MEDIA HORA EN LA CARRETERA.
- ¡Por Dios Santo Becca! - grito Agust - baja la velocidad.
- Tranquila Agust no pasa nada - contesto Ada con risa.
- Agust, tranquila - ríe a carcajadas Lucca - creo que debemos sacarte más a menudo a pasear - ríos Lucca.
- Ada, solo reduce la velocidad un poco, vas mareando a Agust - digo.
- Bien, bien - contesto Ada - perdón Agust - rio.
- Ahora que lleguemos ya verás - dijo Agust.
- Pero si ya llegamos - exclamó Lucca.
Ada atravesó lentamente mientras las rejas se abrían, condujo despacio hasta llegar a la casa principal, en cuanto se estaciono, Agust desabrochó rápidamente el cinturón de seguridad y salió del auto a toda prisa.
- Agust ¿Estás bien? - pregunto Ada mientras se acercaba a ella.
- ¡Muchacha tonta¡ - exclamó Agust mientras le daba golpes con la mano donde calleran - vuélveme a pasar un susto así, por poco me enfermo.
- Ahhh, ahhh...Agust para...para - grito Ada mientras corría para que Agust no le continuarán pegando.
- Ya, Agust luego le das su merecido - le digo.
- ¡Traicionero! - grito Ada.
Carcajeamos un poco, luego caminamos a la casa, al entrar nos llegó un sentimiento de llorar, no ha cambiado y es que cuando eran vacaciones, o cumpleaños de cualquiera de nosotros 3 o de Lea, Agust nos traía a celebrarlo acá.
- ¡Saben! - exclamó Agust - estoy feliz por ustedes.
- Agust... - hablo Ada, pero ella la interrumpió.
Con lágrimas en los ojos - no importan si no llevan mi sangre, ni mi apellido - hablo con dificultad - ustedes son mis hijos, ustedes me sacaron de la oscura soledad, me llenaron de valor, esfuerzo, perseverancia, valentía - ríe y llora al mismo tiempo - son mis más grandes amores y estoy feliz al saber que ahora van a realizarse como esposos... tú mi ADRIEN con Ada - solloza - y tú mi Lucca el más valiente con Zara; se que no harán lo que sus padres hicieron, aunque tendrán tropiezos se que lograrán afrontarlos - pauso - y ¿Saben porqué? - nos miro mientras nosotros negamos con la cabeza - por que ustedes son son hermanos, hermanos de amor y de promesa, porque están el uno al otro sin importar el lugar y la distancia, verán el uno para el otro - pauso - puedo estar tranquila pues ya no me necesitan.
- ¡Agust! - gritamos audífonos los 3.
- No digas eso - me acerque a ella para abrazarla - siempre te necesitaremos, eres vital e importante para nosotros.
- Si vuelves a decir eso juro que te cargaré y te aventarse al lago - dijo Lucca con una cara de ogro.
- Y yo...yo .. - pauso Ada - conduciré a toda velocidad la próxima vez - rio y amenazó.
- ¡Guayabas! - exclamó Agust - mira nada más, el ogro de Shrek, el oso Teddie y Rayo Macqueen todo terreno - nos dijo burlándose de nosotros.
- ¡Agust! - volvimos a gritar audífonos los 3.
- No me griten o ya verán - nos amenazó - vengan acá mía bebés - dice abriendo sus brazos para fundirnos en sus buenos brazos.
Primero se acercó Ada, luego Lucca por el lado derecho y yo por el otro; tanto fue el abrazo que se nos olvidó que ya no éramos unos niños claro está, que nuestra fuerza es un poco más fuerte y brusca que estubimos a punto de dejar sin aire y sin costillas a Agust; luego del abrazo subimos a buscar la habitación que nos tocaba y a limpiarlas pero no nos costó mucho pues Lucca nos dijo que por lo regular cada 4 veces al mes manda a qué limpien un poco.
Una hora después los chicos llegaron y si con la enorme sorpresa “Gretta" venía con ellos pero bueno no soy quien para decirle que no venga.
Ya por la noche Keira, Lea, Zara y Ada entraron a la cocina a preparar la cena, mientras Lucca, Agust y yo limpiaba mis la mesa. 2 horas después transcurrió tranquila sin conflictos así que entre todos recogimos los trastes sucios y limpiamos todo, nos dirijimos cada uno a su habitación.
Fue un día atareados con muchos sentimientos encontrados, pero lo mejor de todo fueron las hermosas palabras de Agust; llegaron a mi recuerdos de como ella se hizo presente a nuestras vidas e imaginables momentos en los que ella sacan las garras por 3 niños que no le pertenecían.
Es muy cierto el dicho “Es más madre quien cría, que quien ejendra"; Agust es todo para nosotros pues no solo nos enseñó a ser buenas personas, si no a creer en nosotros y a amarnos antes que a nosotros.