LU

2620 Palabras
    Estos días han sido los más increíbles conviviendo con Becca, Keira, Thiago, Adrien el prometido de Becas, que resultó ser amigo de la infancia d Lu y Becca, cuando conocí a mi amiga, todo el tiempo hiba a su casa a jugar, siempre me encontraba con ese chico que aparte de ser un buen amigo, vivía en casa de Becca y Agust también veía por el. Recuerdo que nos volvimos inseparables, siempre estábamos juntos, incluyendo las vacaciones de invierno y verano. También por otro lado recuerdo los malos momentos que pase con el alcoholismo de mi madre y el abandono de mi padre, dejándome sola con mi abuela, quien murió cuando solo tenía 17 años; la señora Gretta me aceptó en su casa, Agust se hizo mi tutora mientras cumplía mi mayoría de edad, gracias a mi abuela que me dejó su casa, sus joyas y un poco de dinero pude pagar mi certificado de estudios superior, para poder ingresar a la universidad, que al igual que a Becca decidí ir a Madrid con ella, al principio compartimos departamento, pero luego quise tener mi propio espacio y no es porque me aburriera estar con ella, el único problema que tuve fue ver su rostro (no, no detesto su rostro, es muy bello), la única razón de salir corriendo para no verla diario fueron sus ojos. Si sus ojos, escucharon bien, son muy hermosos, te hinoptizan, te hacen temblar; y no es que me haya enamorado de ella al contrario. Lo que tienen sus ojos es inigualable, amaba verlos y también los odiaba, no había razón, esos ojos son de Becca, pero idénticos a Lu, por algo son hermanos. Tienen los mismos ojos, la misma nariz, la misma sonrisa y eso me hacía querer dispararme en la cabeza o aventarme al vacío. Han pasado 4 años y medio desde la última vez que estuve con el, la primera y última vez; nunca nos prometimos nada, nunca nos quedamos en una relación íntima; recuerdo que una vez me empezó a mandar sms por Messenger, preguntando cómo estaba, que si tenía novio, como iban mis calificaciones y preguntas de interés personal; pero la verdad nunca le respondí, no quería ilusionarme, ni menos molestarlo pues sabía que estaba ocupado reparando la empresa de su padre. Cuando llegamos a México para ayudar a sanar a Becca y claro está para su boda, que al parecer era obligada, ahora está más que impaciente por que llegue el día; me encontré con la sorpresita de que Lu se había comprometido, fue más que una daga, tal vez una espada en la espalda, si una espada atravesando mi corazón, pero lo peor de todo fue enterarme que llevaban 5 años de relación. Estaba aturdida, confundida, ¿Qué fue lo que pasé entonces?, él estaba en una relación, me uso, no estábamos ebrios y eso lo puedo asegurar, como es que nunca me di cuenta, siempre estuve enamorada de él, nunca estube a su altura. Realmente quiero que acabe está viaje, quiero regresar a Madrid, lo más rápido posible, porque me he's imposible seguir viendolo por todos lados, eso incluye a Zara su prometida. Esto del dichosito baile que se le ocurrió a la francesita de Keira, no es de mi agrado u aunque Thiago también nos ayudó con algunos pasos, realmente estoy que me muero de pena y nervios, este vestido me queda super chico; Dios, Keira, juro que vas a pagar por abrir tu bocota. Después de un arduo baile, junto a mis amigas, estoy sentada en la mesa que nos designaron, Thiago, Keira y el amigo de Adrien , el cuál no recuerdo su nombre, que por cierto ha estado coqueteando con la francesita. Estamos ríe do por recordar todo lo que hemos pasado estos años, las tonterías en las que nos hemos envuelto, las chicas y yo, por supuesto como Thiago salió en nuestro rescate. No obstante Becca y Adrien se has ido a pasar su noche de bodas, mañana se vas de viaje a Turquía a su luna de miel, por dos semanas y de ahí su ahora esposo la llevará a New York, su nuevo hogar, que bien por ella. Los invitados ya se has retirado, el padre del novio se ha despedido muy rápidamente, ya que se ha llevado a su esposa a jalones  por estar hasta el copete de borracha y al parecer sus hijas casi se dormían abajo de la mesa, Keira a desaparecido, junto al dichoso amigo de Adrien, los meseros, el Dj y no sé quién más se han ido. Estoy intentando llevar a Thiago, el muy baboso cara de lagartija, a su habitación, al parecer ha olvidado que está en casa ajena, pero bueno. Estoy a punto de caer al suelo al lado de este Tonto, al parecer no fue buena la idea de traerlo encima de mi (upss...eso sonó feo). Mi cuerpo ya no aguanta a este oso obeso, que no me ayuda en nada ay para el colmo ando con tremendos zapatilla es; doy un paso más y siento como lentamente el cuerpo de mi amigo empieza a caer al suelo, intento retenerlo, pero me gana el cuerpo de este oso obeso, así que caemos los dos al piso, yo encima de él; le doy unos golpes en el pecho para que despierte, pero de la nada empieza a roncar. - ¡Levanté Thiago! - le exclamó, mientras le doy otros golpes en el pecho - te dejare dormir aquí. - ¿Quieres que te ayude? - pregunto...su voz, esa vos tan hermosa. De pronto visualice unos zapatos de cuero frente a mi; levanté mi mirada y ahí estaba Lu, con su cabello despeinado, con los 3 primeros botones de su camisa sueltos, dejando ver un pedazo de su pecho bien marcado, con esa sonrisa que ma hace temblar. - Hey, Lea - me habla mientras mueve sus manos frente a mi rostro - Lea, llamando a Lea - dice burlonamente. - A...a...a...si, si - digo algo confundida. - Bajate de Thiago...por favor - dice Lu frunciendo el ceño. - Oh, oh...si...es que no soporte su peso - le digo mientras me pongo de pie. - Está bien - dice mientras se agacha a levantar a mi amigo. Tomo a mi amigo por el otro lado del brazo y subimos a la segunda planta, hasta llegar a la habitación de Thiago, dónde le quitó los zapatos, el saco, la corbatín y lo enredo entre las sábanas. - ¡Gracias! - le exclamó, mirando a Lu. - No hay de que - responde un poco serio. - Bueno...no te molesto mas, gracias de nuevo - le sonrió y empiezo a caminar rumbo al pasillo, atrás de mi camina Lu. Camino hasta llegará mi habitación, tomo la perilla, pero antes de girarla siento su respiración atrás de mi, así que trato de tranquilizarme, giro la perilla y entro rápidamente a la habitación, intento cerrar, pero para mi mala suerte Lu puso el pie primero, impidiendo que la puerta se cerrará. - ¿Qué pasa ? - pregunto asustada - ¿Sucede algo? Él se queda observando, mientras busca palabras. - ¿No me invitarás a pasar? - dice como si estuviéramos en mi departamento - ¿No vas a responder? - dice arqueando las cejas. - Lu , por favor e muy tarde, estoy cansada, quiero dormir - le digo con cara de cansancio¿Lo podemos dejar para mañana? - ¿Puedo dormir contigo? - pregunto sin filtro. Mis ojos se abrieron como los de un sapo y es muy seguro que mis mejillas están como jitomates. - Co...con...¿Como, pero si tú tienes tu recamara? - dije algo nerviosa. - Yo...no quiero estar en esa recamara - dice algo triste y molesto - no te haré nada, confía en mí - hace pucheros. - Bueno si quieres, te puede quedar  - hace una cara de felicidad - me iré a la recamara de Keira - dije segura de mis palabras  - ¿No quieres estar junto de mi? - pregunto muy triste. - No...no, yo no quise decir eso, es solo que ... - me interrumpe. - Ok, yo pido el lado de la ventana - dice muy campante, mientras entra a la habitación - vamos cierra la puerta. Dios ¿Porqué me está pasando esto a mi? ¿Porque a mí, y hoy? Camine al armario do de me quite los taconazos, busque una pijama y unas bragas limpias; entre al baño, cerré muy bien las puertas, me desmaquillo, entra a la ducha rápidamente, seque mi cuerpo y me vestí con la pijama (unos pantalones grises con huellas rosas de la Pantera Rosa, y la blusa con el rostro de esta); cepille mi cabello, hidrate mis brazos y rostro. En cuanto salí del baño, me encontré con un Lu ya dormido, se había quitado los pantalones y la camisa; me acerque a su rostro e inmediatamente recordé la noche hace 4 años, tan solo recordarlo hace que mi estómago se llenen de monarcas, el saber que el fue mi primer amor, mi primera vez y que no lo he cambiado, no porque no quisiera, si no porque nadie le llega a los talones, es único y no hay dos como el  - ¿Qué tanto me miras? -: pregunto con los ojos cerrados. - Lu, no me espantes, pensé que estabas dormido - digo enojada. - Extrañaba ese diminutivo - dice mientras se sienta en la cama - y más de tu boca - ahora mira mis labios. =DIOS MÁTAME, ESTO NO ESTA SUCEDIENDO DE VERDAD= - Por favor, cualquier otro sobre nombre te habrá puesto Zara - le digo enojada y con ojos blancos. - Panquecitos...se escucha bien - dice alzando sus cejas. - ¡Que asco! - exclamé - dejaré de comer panques de ahora en adelante - hago una cara de asco. - Oye no seas grosera - dice con tono burlón. - Claro panquecitos, como tú digas - hago pucheritos. - No me digas así, no me gusta - dice enojado - dime Lu. - Ok, ahora duerme - le dijo mientras me volteo y cierro los ojos.  A LA MAÑANA SIGUIENTE. Siento mi cuerpo pesado, como si estuviera cargando un costal de piedras; renuevo mi cuerpo, pero me he's imposible, abro mis ojos para ver lo que pasa y mi sorpresa fue grande. Lu está con la mitad de su cuerpo encima de mi (pobre de mi); este hipopótamo me está aplastando, intento moverlo para quitarlo, pero mi fracaso es inminente, así que empiezo con la.tactica Thiago. Me revuelvo lentamente hasta llegar a su cuello, acercó mis labios y PUM, empiezo a subsionar su cuello, hasta ver qué Lu, empieza a quejarse, para luego levantarse rápidamente, mientras  yo solo me quedo carcajeando. - ¿Qué es lo que te sucede? - pregunta sobando su cuello. - Te lo merecías - digo aún carcajeando. - ¿Qué fue lo que hice? - pregunta sobando se el cuello. - Todavía lo preguntas, estabas encima de mi - hago una pausa - arribe , me estabas aplastando - bufé  - Eres una odiosa - dice muy enojado y sale de la habitación. Me levanto de la cama para entrar al baño, luego de mis necesidades, bajo ala cocina donde todos están almorzando, a excepción de Lu; todos están con resaca, lo sé por sus caras de cansancio. Luego del almuerzo Thiago, KEIRA y yo, hemos decidido empacar nuestras maletas, ya que en dos días regresamos a Madrid; subo a la habitación, dónde empiezo a organizar las cosas, es sorprendente que de una.maleta que traje se convirtieran en dos; estoy por.terminsr cuando vea a Lu entrara si permiso (si está es su casa, pero que tal si me encontraba desnuda, hay que ser cuidadosos); lleva un plato con algunos emparedados en el y una botella se suero (se ve que a todos les dió resaca del año), se acuesta en la cama muy campante, prende la pantalla plasma; trato de evitar su presencia y me apuro a revisar si me falta algo. Luego de 5 vueltas por toda la habitación revisando cajones, puertas de las mesitas de noche y en el baño. - ¿Dónde guayabas lo deje? - pregunté para mí misma - soy una tonta ,¿Dónde está? - quedándome pensativa. Salgo rápidamente de la habitación para dirigirme a la de Thiago  - ¡Oye! - le exclamó a Thiago al entrar a su habitación, sin aviso - ¿Dónde está? - ¿Dónde está qué? - pregunta mi amigo alzando sus cejas. - Lo sabes, mi cuaderno - le digo mientras busco entre mis cosas. - ¡La perdiste! - grito, dando u brinco a la cama - raro en ti. - Por favor ayúdame a encontrarla - le digo muy asustada. - Ve a preguntarla a Kei, yo buscaré aqui - dice acercándose a mi  Salgo corriendo a la habitación de mi amiga y entro si tocar (que mal, he adoptado el hábito de Lu). - ¡Francesa, ayúdame! - le grito mientras entro a su clases. Espera, estaba con el amigo de ADRIEN...besandose, y en ropa interior. - ¡Guayabas!  ¡Pedazo de pera! - grito mi amiga - ¿Cómo se te ocurre? - grito muy furiosa y caminado hacia mi. - ¡Perdón! - exclamé - ayúdame no encuentro mi cuaderno. - Espera. ¿Qué dices? - pregunto con cara de asombro. - Lo que escuchas, no lo encuentro - digo algo alterada. - Tranquilízate - dice Keira, acercándose a mi - ¿Ya buscaste entre tus cosas? - solo asentí con la cabeza - ¿Con Thiago? - vuelve a preguntar. - Él, la está buscando - digo comiéndome las.uñas. - ¿Cuando y donde fue la última vez, que la usaste? - pregunta mía.miga. Me pongo a pensar detenidamente...y si ya recordé. - ¡Oh, por las ranas apestosas! - exclamé. - ¿Qué sucede? - pregunta mi amiga - ¿Ya lo recordaste? Asentí con la cabeza - En la casa del lago. - ¡Eres una cabeza hueca! - grito mi amiga - ¿Cómo se te ocurre dejarla ahí?  - Tengo que recuperarla - digo algo nerviosa. - Ni creas que iré contigo - dice enojada - ve con Thiago. Salgo enojada como flash a la habitación de Thiago. - ¿La encontraste? - pregunto mi amigo al verme entrar. - Me vas a regalar - digo haciendo pucheros - la dejé en la casa del lago. - Hay pedazo de pera hueca - dice riendo - pues dile a Lucca, que te lleve - me señala mientras se acuésta en la cama. - Estás demente, el es el menos indicado - le reclamo. - Bueno a uno de los 007 - ríe - solo que le tienes que avisar a Lucca. - ¿Puedes venir conmigo? - le pregunto aún con pucheros. - No, es tu problema, resuelve lo - suspira - o no mal recuerdo que no dejas que nadie toque, ni lea ese cuaderno. - ¡Hay como te odio! - exclamé. Salí de la habitación, y camine a la mía, volví a colocar las cosas en la maleta, quedándome muy pensativa, no sé cómo le puedo pedir el favor a Lu, estoy resignada, a qué si lo lo encuentro, me daré un tiro de gracia, ese cuaderno no lo pueden leer, nadie en este mundo, es mi propia destrucción. Es muy importante que la recupere y tendrá que ser pronto, sino quiero que caiga en las manos equivocadas. Estoy decidida, aunque no creo que sea muy buena idea, pero es la única salida.
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