Leonard no tiene más opción que esperar el diagnostico de los resultados del especialista. Y que sea el mismo el que le indique que tiene su mamá. Al día siguiente, ya ella se encuentra más estabilizad, y solo esperan que él especialista la atienda. Son las 10:00 am, y ya se encuentra la doctora pasando revista.
Al llegar a la habitación de Florencia, le pide a su hijo que por favor la espere afuera, mientras ella la chequea y revisas los resultados de los exámenes, él sale. Luego de unos minutos sale la doctora y le comenta: —Señor Leonard, estuve revisando los resultados de los exámenes de su mamá, y no quisiera preocuparlo, pero hasta los momentos lo que veo no me gusta nada—.
Leonard muy alterado responde: —Hable claro doctora, no me agrada cuando se le da largas a un asunto ¿Qué es lo que tiene mi mamá?—. —Entiendo que se encuentre preocupado, pero considero que debe estar tranquilo, y bueno, como le venía diciendo, lo de su mamá parece no ser nada buena, claro faltan los resultados de los otros exámenes que le acabo de mandar a hacer—.
— ¿Entonces?—. Responde la doctora:
—Los resultados de los exámenes que le asigno la residente me arrojan un tumor craneoencefálico—. Leonard con un tono de voz bastante frio e indiferente responde:
— ¿Eso quiere decir ¿Qué mi mamá se va a morir?—. La doctora bastante sorprendida, y anonada de la frialdad del hijo de la señora contesta:
— ¿Me está hablando en serio? Estamos hablando de su mamá—. —La vida hay que verla como es doctora, y si está enferma qué voy hacer ¿Echarme a morir junto a ella? —.