El emperador estaba frente a mí sentado en esa enorme silla negra, sintiendo se ahora el dueño del universo. Después de lograr aniquilar casi a todos lo jedi. Algo en lo que yo tuve la culpa. Inmediatamente baje la rodilla derecha al piso inclinando mi cabeza. -Me llamaste, maestro. Le dije. -Darth Vader aún no puedo creer lo incompetente que fuiste al pelear con Obiwan, tanto poder, tanta ira. No te sirvió nada. Dejaste que te acorralara y mira como has terminado. Lisiado, dependiendo de prótesis y un traje para poder sobrevivir. Temo decir que me has decepcionado. -..... No pude responder, sin saber porque razón pero las palabras no pudieron salir de mi boca. -Eso pensé, estas avergonzado. Perdiste la oportunidad de derrotar a uno de los jedi más poderosos. Pero debo decir que la

