El año apenas comenzaba y Jimin se sentía el hombre más afortunado del mundo. Había entrado a la universidad de sus sueños con media beca, gracias a Hoseok, quien le ayudó a que los catedráticos le calificaran por medio de un video. Y su pierna estaba completamente bien, sólo quedando una cicatriz del recuerdo. Yoongi estaba en su tercer año de universidad y gracias a la universidad le brindaron un trabajo de aprendiz de medio tiempo, donde cumple sus horas de servicio y por su gran desempeño gana un poco de dinero, suficiente como para comprarse algunos gustitos. En ese momento se encontraba empacando sus cosas en una caja grande con su nombre, estaba a unas horas de irse a su nuevo departamento, junto al amor de su vida. Min Suck, el mejor padre según el criterio de 7 alocados chicos

