―Entonces dime ¿Qué necesitas? Sabía perfectamente lo que necesitaba, pero ni ella ni él eran capaces de conseguirlo, no hasta que supiera controlarse. ―Salir de aquí, estoy cansada de estar encerrada, quiero volver a mi trabajo de mierda y mi apartamento de cuarta, alimentar a Manchitas por las mañanas y verte a ti, fuera de aquí―tomo los largos cabellos que cubrían su cara y los tiró, gruñendo a furia pura por el coraje que sentía. ―Sabes que no puedes hasta que Shin desaparezca o al menos sepas controlarla, lo sabes, también creo que está de más agregar que te merecer el estar aquí, fuiste cómplice de secuestros y un casi asesinato. ―la chica miró con ojos tristes al chico frente a ella, los cabellos que antes eran halados volvieron a descansar sobre su cara. ― Al menos Shin es la cu

