Por fin había terminado las primeras clases de la mañana, el Sr. Soto nos mando bastante tarea para entretenernos durante la semana. David no dijo nada al terminar la clase, simplemente se levanto de su asiento, recogió sus pertenencias y salió sin decir nada. Estuvo muy callado durante la clase, prestando atención a las palabras e ideas del sr. Soto, sin embargo, de vez en cuando me di cuenta que se quedaba mirándome. Eso me ponía nerviosa.
Me fuí directamente al salón del almuerzo, estaba lleno de jóvenes. Cada uno con su grupo. Estaban los populares del instituto como el grupo de la reinita, los seguidores de las populares (donde cabe destacar que se encontraba mi hermana), los intelectuales, los deportistas, los que estaban a dieta, los que Vivian la vida, los vegetarianos, y los que son como yo, ósea el grupo invisible, nadie nos presta atención y no somos llamativos. Recogí una bandeja de la mesa de entrada hacia el buffet, elegí para almorzar una gaseosa, un sándwich y camine a la caja para abonar lo que pedí. Cuando iba hacia la mesa donde estaba mi “grupo” pude ver a un costado del gran salón a los hermanos misteriosos, a David, con su hermana y su hermano mayor. Si que eran bellos y destacaban, el hermano mayor era muy parecido a él. Los dos hermanos que conocí tenían los mismos ojos felinos, con ese color raro, pero muy atrapante. La diferencia entre los dos hermanos es que el mayor, el cual nose el nombre, todavía, tenia un rostro mas juvenil, ya que su hermano, David, parecía mayor al estar siempre serio, cabe destacar que tenían diferente color de ojos el del hermano mayor era de un intenso color celeste cielo. Sin embargo, de seguro, son la envidia de todos, por tremenda belleza, es un crimen tanta perfección… pero con algo oscuro definitivamente.
— Sofi, ven estamos aquí.- pude escuchar a Karyn decirme. Señalándome el lugar donde estaba Lucy, Miriam y dos chicos más, que seguro me iban a presentar.
Me acerque con mi comida hacia la mesa, sin dejar de ver a las nuevas atracciones, como era de esperar se acercaba Daian a la mesa de los nuevos.
Seguramente para presumir y coquetear a los muchachos, y además, invitar a la chica a ser parte de su grupo por su belleza, así no tendría competencia y siguiera liderando ella. Me daba asco la persona que es.
— Que miras Sofía. – Hizo una pausa Karyn para ver en dirección donde estaba mi vista. —ah ya veo, se te adelanto la reinita. No te preocupes por la forma en que te miraba el nuevo, definitivamente es tuyo.
— Pero que es lo que dices mujer.- ya estaba harta de que este con ese tema todo el día.
— Vamos Sofi no creas que no nos dimos cuenta que a ese chico le gustas, hasta te observaba cuando estabas comprando. O le gustas o esta observándote por alguna curiosidad que tienen todos los hombres hacia las mujeres.- fue lo que dijo Lucy.
— Bueno ya está bien, nos pasamos de tema.
— Cuéntanos que es lo que hablabas con Elías. – Trato de cambiar de tema Miriam y además quería saber que fue realmente que paso.
— Bueno, nada en especial. Solo que esta noche va a ir a mi casa a cenar con los padres. -
Vi como se les cambiaban la cara a mis acompañantes asombrados y curiosidad.
— No era que no se hablaban nunca. ¿Qué es lo que va a hacer en tu casa? – pregunto Karyn al mismo tiempo que me miraba queriéndome decir: “cuéntamelo todo”
— Eso es verdad. Pero mi madre con los padres de él hicieron muy buena amistad. Simplemente será una cena de amigos….
En el momento que iba a seguir explicando uno de los chicos me interrumpió.
— Oye Sofía, soy Demian…- a pesar de que no quería que me hablaran del tema el entrometido repite.— Ese chico nuevo, David te esta observando demasiado, hasta su hermano –me dijo haciendo una mueca de disculpas ya que no lo conocía Y por interrumpir la charla.
— Si quieres un concejo o mejor dicho una opinión de hombre, a ese chico le gustas, no te saca los ojos de encima – me dice el otro chico, mientras masticaba su comida.— A propósito soy Alex.
— Y quien no le sacaría los ojos. –comenta en vos baja Demian, mirando su comida agachando la cabeza.
— Eh oído que esta familia se a mudado, por los problemas de el menor, David. – continuo Alex, como si no hubiera escuchado a su amigo — Al parecer tuvieron problemas judiciales ya que ese chico es un rebelde. Dicen que le desfiguro la cara a un hombre y siempre tenia problemas con la noche.
— También es motoquero, siempre son rebeldes- comento Demian.
— ¿motoquero? – no entendía muy bien esa palabra.
— Si Sofi, motoquero, ósea anda todo el día por ahí con su moto, es un solitario.- dijo Miriam
— Al parecer no tiene pinta de ser un solitario.- comente al ver ahora su mesa, estaba llena de los chicos populares junto a los deportistas y algunos rebeldes del instituto. — Genial ahora se unieron los clanes.
En ese momento se echaron a reír por mi comentario. Sonó el timbre de la última clase, educación física, lo más chistoso es que se realiza después de que todos están llenos de comida.
— Anda Sofi, vámonos a los vestuarios.- me agarro de la mano Karyn y me apuro al salir, sin poder volver a dar un vistazo a la mesa popular.
Llegamos a los vestuarios con Lucy y Miriam. Fuimos hacia nuestros casilleros, que por suerte nos tocaron a las cuatro juntas, saque de mi armario, los short azules, la remera blanca, las medias y las zapatillas blancas que tanto me gustan de gimnasia. Me cambie, sin interferir en la conversación de las chicas. Lo único que no quería es que esta clase terminara, me gusta hacer deportes, y mas cuando nos toca jugar al hockey sobre césped. Fui al espejo de los vestuarios, recogí mi pelo n***o en una coleta, y ya estaba lista para salir. Mire a mis compañeras que todavía estaban chusmeando y no se alistaban más.
— Vamos chicas, que llegaremos tarde, y estoy segura que no les agradaría quedarse hasta tarde.- porque eso es lo que hacia la profesora Muna si llegabas tarde, te quedabas a hacer ejercicios pesados.
— Tienes razón Sofi, vamos rápido chicas.
Tuvimos suerte de llegar cinco minutos antes que la profesora. Hay algo raro, ¿porque los chicos estaban en nuestra misma clase? ¿Y porque estaba la clase de Elías?
— Muy bien jóvenes, hoy tendremos un pequeño campeonato de hockey y fútbol. Así que por eso vinieron la clase del profesor Smith. Comencemos con el precalentamiento.
Comenzamos dando diez minutos de trote en el estadio. Por suerte realizamos la actividad física física canchas cerradas. Estaba concentrada trotando que no me di cuenta que había dejado atrás a mis amigas y sobre toda las cosas que tenia a una persona delante mió que la lleve por delante. No nos caímos por suerte, pero me pareció haberme topado con una pared más que con una persona.
— Discúlpame no te vi... – ante que pudiera seguir con mis disculpas me freno. Pude visualizar que era David. Tenia puesto un pantalón largo de gimnasia negra, y una musculosa blanca, en el lado izquierdo de su hombro hasta la muñeca sobresalían unas líneas de color n***o, me intrigaba la idea de eso, quería saber hasta donde llegarían.
— Ya me di cuenta, o capaz lo hiciste apropósito para que te prestara atención, conozco a muchas de ese tipo.- me dijo David, mostrando por primera vez su sonrisa, no era las cortas sonrisas que daba, era una gran sonrisa de diversión. Ese comentario me irrito, es un idiota.
— ¿De ese tipo?, tu no me conoces, y no creo que sea de la clase de chicas con la que te juntas. - le decía mientras me subía la sangre a la cara de la bronca, y le señalaba con un dedo directo a su pecho.
En ese momento abrió los ojos y dio un silbido.
— Está bien no te enojes, nena. Solo bromeaba. Eres muy seria y cabrona, te vas a volver vieja antes de tiempo.- empezó a reírse más fuerte, me guiño y siguió corriendo.
¿Cabrona? ¿Seria?, es muy posible que sea seria pero no cabrona, que se cree este chico. Es un bipolar, primero serio y ahora es el gran humorista. Idiota.
— Bien jóvenes, comencemos con el fútbol. Varones, vamos a elegir los equipos que ingresan y los suplentes.
En ese momento se empezaron a juntar, mientras la profesora contaba los muchachos que había de cada clase, y las mujeres nos fuimos a poner las camperas y a sentarnos a un lado de la cancha.
— ¿Te molesto ese idiota Sofi? – esa voz otra vez. Elías miraba fijamente a David con cara de pocos amigos.
— No, porque lo preguntas.
— Por tu cara. Vi como le apuntabas con el dedo y se te notaba irritada cuando chocaste con él. Igual me cae mal, ya que lo hizo apropósito.
— ¿Qué cosa?...
— Se detuvo a unos metros de ti, para que lo lleves por delante, te estaba viendo correr y cuando se detuvo. – me miro y en ese momento se avergonzó y se dio cuenta lo que dijo y trato de corregirse. — Es decir… observaba como corrían todos y vi justo el momento… lo que pasó- tartamudeo.
Simplemente me reí y deje que todo lo que paso se lo lleve el viento. Elías fue donde estaban los hombres para empezar a jugar al fútbol. Fue un aburrido partido, les hace falta trabajar en equipo definitivamente, todos se creían los mejores.
— Bueno chicas comencemos con el partido de hockey. – la profesora nos dividió en el grupo de nuestra clase y la clase del profesor Smith.
Comenzamos el partido. Como siempre yo fui la delantera central, encargada de hacer goles, no es por mandarme la parte pero me gusta lo que hago. La defensa del profesor Smith era muy buena, sabían observar los movimientos de cada jugadora y adivinar las jugadas. Me costó mucho entrar al área para pegarle a la bocha directo al arco. Y por fin en una mala decisión de la defensora o mejor dicho la astucia que tuve al observar sus movimientos entre al área pasando a la defensa, y quedarme frente a frente con la arquera, hice un dribling yéndome hacia la derecha donde no estaba el palo de ella y le pegue directo al arco…. Goooooooool¡¡¡¡¡¡…. En ese momento me di cuenta que la arquera era Diana. Era increíble la cara de odio que tenia, es obvio no le gusta perder y además esta en el seleccionado del instituto. Al darme cuenta que era ella lo disfrute más, lo cual hizo que fuera inevitable marcar 4 goles mas. Era increíble pero esa tarde fue la mejor, nuestra clase gano en hockey y empato en fútbol.
Al salir de los vestuarios luego de bañarme y cambiarme, me encontré con la profesora Muna y el profesor Smith.
— Señorita Wood, quisiera que el lunes se presente a los entrenamientos de la tarde después de clases.- dice Muna
— Si profesora, ¿pero esos horarios no son lo de las prácticas del seleccionado estudiantil?
— Así es, queremos que formes parte del equipo. – dijo el profesor Smith y se retiraron sin decir más nada.
Era increíble ¿que más podía pedir?. Estaba contenta, antes de ir al auto de Marian, estaba pensando en contárselo a las chicas. Y enseguida se me vino a la cabeza la imagen de David y de Elías, y en como cambio el instituto el día de hoy.