CAMILA —Lo que ha hecho no ha estado bien, señor Hudson. Esto puede traerle problemas, a todos nosotros. El susurro de una voz lejana penetró en mis tímpanos, provocando que mi cabeza retumbara de manera violenta e impidiendo que abriera los ojos. Más bien no querían obedecer las órdenes que mi cerebro le enviaba, a sabiendas de lo que encontrarían. La imposibilidad de mover mi cuerpo era una de las cosas más frustrantes que había experimentado en la vida. Me sentía débil e incapaz. — Debí haber acabado con él allí mismo, no debiste impedirlo. Aún soy capaz de volver por él y terminar lo que empecé. — ¿Está consciente de las consecuencias que eso acarrearía en su vida? ¿De qué valdría terminar detrás de rejas y haberlo perdido todo por un ser como Edward? Ronald, era la voz de Ronal

