Esa noche me quedé en el departamento de Kemal, al salir el sol me levanté muy silenciosamente para no despertarlo, me vestí y le hice un rico desayuno, se lo llevé a la habitación y de lo dejé encima de la mesita de noche junto a una nota que dice “Buenos días hermoso, espero que te aproveche el desayuno, tengo que hacer una que otras diligencias por eso me marché sin avisar, por cierto te ves hermoso durmiendo, te amo” Salí y me dirigí a mi bufete a trabajar, mientras dormía me llegó a la mente el apodo de el gavilán, ese caso no lo puedo dejar en el olvido, yo tengo que descubrir quién es ese sujeto, llegué y entré a mi oficina, empecé a buscar en mis archivos, en los archivos que me había enviado un amigo que trabaja en el departamento de la policía, y algo que encontré me llam

