Era diciembre, cuatro años atrás. Con los padres de Areum y Jeongin fuera de Corea por las fiestas, Chris insistió en que ambos pasaran la Navidad con su familia en Australia. Su hogar en Sídney, lleno de calidez y tradiciones, se convirtió en el escenario de aquella particular celebración. En ese entonces, Areum acababa de cumplir 18 años, y Chris, con 26, no imaginaba cómo ese tiempo juntos empezaría a alterar lo que siempre había dado por sentado. __________________________________________ La casa de los Bang siempre había sido un lugar cálido y lleno de vida, especialmente en Navidad. Las luces titilaban por todos lados, el aroma a pavo asado se esparcía desde la cocina y, en la sala, un árbol gigantesco, adornado hasta la última rama, reinaba como el centro de atención. Chris esta

