Luego de nuestro fogoso encuentro, estaba acostada, había dormido bastante y al despertar el ya no estaba a mi lado. Eran pasado las cinco de la madrugada, me levanté y puse la bata sobre mi cuerpo desnudo. Abrí la puerta y me acerqué hasta el comedor, de donde provenía luz desde un computador, estaba sentado frente a la pantalla, escribiendo algun tipo de documento, iba a sentarme a su lado preguntarle que hacia, cuando sonó un celular, miró la pantalla y cortó, trate de ver el nombre, pero no estaba registrado. Pero nuevamente volvió a sonar y esta vez si contestó — ¿Que es lo que quieres? — Se quedó en silencio unos minutos escuchando y pude ver que la persona que lo llamaba lo había puesto muy nervioso — No tienes idea de nada, déjame en paz, han pasado años. Adiós Creía que no sabí

