Escuché su voz a lo lejos, me paré y corrí a su encuentro, nos dimos un gran abrazo, no quería soltarla, la extrañaba tanto — Lis, estas bien... Creí que algo malo te había sucedido, gracias a Dios estas viva y bien, puse la denuncia pero no me tomaron en cuenta segun que te habias contactado con ellos y que estabas bien — Nunca hablé con nadie, pero ven acá, te explicaré todo, pero Porfavor, no grites ni digas nada, ¿Entiendes? o las dos estaremos en problemas — Como me pides algo asi Lis, desapareciste por días, no se sabía nada de ti, nadie me ayudaba y ahora apareces de la nada en esta casota — Porfavor — Supliqué — Solo mantén la boca callada y todo estará bien — Será muy dificil, sabes que no puedo callarme, pero lo intentaré, lo prometo — Está bien — Nos sentamos y me prestó a

