Cuando desperté el ya no estaba, de seguro partió temprano hasta el hospital a visitar a su madre... Esa mujer no merecía la preocupación de Franco, no con todo lo que le ha echo. Me metí al baño y me duché rápido, quería acompañarlo, el debía saber que yo estaba para lo que necesitara y además quería saber si puedo sacarle alguna información a Ramón, el conoce a Franco desde hace años y algo debe saber o haber escuchado. Al abrir la puerta para salir al dormitorio, quedé muy sorprendida, había muchos globos de color lila y plateado, arreglos florales por todos lados en los mismos tonos, sobre la cama había un gran peluche de felpa, casi de mi porte y una bandeja con muchas cosas deliciosas. Me acerqué y tomé la tarjeta que estaba sobre el oso. "Quizás es un poco tarde, pero espero reme

