No podia moverme, no podía hablar, simplemente lágrimas comenzaron a salir y aunque las limpiaba simplemente salían sin control. Karen tampoco sabía que hacer, estaba entre los dos y la vendedora no entendía que pasaba — Sabes, creo que deberíamos ir a la bodega a buscar mas opciones — Habló nerviosa — Tardaremos unos diez minutos Liz y volvemos — Me miró y Asentí, agradecia muchísimo que hiciera eso por mí. — Franco, que haces aquí — Quería ver con mis propios ojos lo que estas a punto de hacer, debo convencerme a mi mismo de que estas con otro y que lo nuestro acabó definitivamente — Franco yo... — Entiendo Lis, no fuí lo suficientemente bueno para ti, te dejé para ir tras una mujer que creía amar pero me equivoqué y estoy pagando mi error... Pero ya nada se puede hacer. — Franco.

