—no me asustes de esa manera Nathie—dijo en medio del beso, después me abrazo aferrándose como si me fuera a ir de su lado—pensé que te habías arrepentido de venir conmigo —no voy a cometer ese error de nuevo, no me arrepiento de nada de lo que he pasado contigo... —no sabes lo bien que me hace escuchar eso—me dejo de abrazar y dejo un corto beso—ahora vamos tengo algo para ti que tenía que darte desde hace unas semanas, pero antes mira—llevo una de sus manos a su pecho metiendo un poco, como si buscara algo y saco aquella cadenita que le aventé cuando terminó conmigo, no pude evitar sonreír—la traigo puesta desde el momento que la vi y me la aventaste a la cara —no puedo creer que la traigas puesta —¿porque no? Desde el momento que vi lo que decía me la puse y me di cuenta que soy el

