— ¿Dónde estaban, Daniel? — pregunta Alejandro en cuanto llegamos a la casa. — No te enojes con el papá — le digo riendo. — ¿Cómo no me voy a enojar si...? — él me mira sonriendo — ¿Qué dijiste, Daniel? ¿Le contaste? — No fue necesario — Dani me abraza de la cintura.— Ha regresado nuestra Lu — De pronto recordé todo.— Confesé — No puede ser — Ana corre a abrazarme. — ¿Todo? — pregunta Max. — Sí, todo. Que tengo dos papás, a mi abuela, lo que pasó en estos años, todo. — ¿Cómo así de pronto? — pregunta Lucrecia. — Sí, Daniel me ayudó. — Tengo mis métodos — él besa mi mejilla. Después de semanas sin recordar nada, la memoria regresó de golpe, los flashbacks llegaron de manera abrumadora, y de pronto, todo quedó claro en mi mente. Aún me cuesta comprender cómo llegué a tomar

