Ya había llegado la mañana luego del entierro del padre Alice. La madre y la hermana de ella estaban laboriosas en la cocina preparando café y desayuno en general, todos se juntaron en la cocina; Alice de primera junto a Katherine, quienes se habían aseado para bajar las escaleras, luego Scott, que había salido a caminar por los alrededores para ver cómo era el vecindario allí, y por último un Elliam que aún estaba adormilado. — ¡Buenos días a todos! Hora del desayuno. — Dijo Lorena para tratar de despabilar a sus invitados. — Gracias, mamá. Necesito comer algo antes de irme. — No puedes irte ahora, Alice. El abogado de papá tiene algo que decirnos, ¿No, mamá? — Eso dijo Jordan, pero no sé si te interese, por lo de tú sabes que, mi niña. — No creo que yo sea necesaria en esa reunión

