NESS * 8

920 Palabras
Camino hacia la cama mientras seco mi cabello con una toalla, me siento y reviso mi celular pero sigo sin recibir respuesta de Sebastián, asi que decido llamarlo. El tono de la llamada se extiende y nada que conecta, me molesta que sea tan infantil, realmente debemos poder gestionar cualquier cosa que nos pase como los adultos que somos, esta pataleta solo me enoja mas y me parece super infantil, por todo el universo no somos unos adolescente y debemos poder manejar nuestros deseos. Si él me hubiese pedido de una manera mas amable el ir probando quedandonos en su casa , lo hubiese pensado yo también disfruto de su compañía y no puedo evitar querer estar cerca, me gusta mucho sus abrazos y dormir con él es lo mas cómodo que me he podido imaginar en mi mundo , es esa sensación de complementarnos lo que me embriaga hasta mas no poder, me llena de ansias por su presencia, sin embargo también sé que como los adultos que somos tenemos que gestionar nuestras vidas de una manera adecuada el uno con el otro. Mi Sr. Fiscal Espero que hayas llegado , bien . Me molesta tu pataleta, sino sabes como pedir las cosas mejor no lo hagas. Somos adultos no niños. Toma lo que he dicho sobre la convivencia como quieras con esto solo me das la razón, es un paso grande y no puedes solo porque te molestes, dejarme de hablar e ignorar mis llamadas o mensajes. te lo dije desde el principio conmigo las cosas no funcionan así o hablas o te lo callas. Ya te dije lo que pienso, espero que tengas buenas noches y buena semana laboral. Suelto mi teléfono y salgo de la habitación hacia la cocina me ha dado hambre, pero no ha sido el ejercicio sino la molestia y aunque sé que no debo desviar mi alimentación sana , no quiere decir que no pueda comer de vez en cuando algo de eso que te sube el animo, además como dice Laura tengo la bendición de los dioses de comer lo que quiera y no subir de peso. Marco desde el teléfono local del apartamento a mi restaurante de comida china preferido y me pido un menú completo declinando la gaseosa, no me gustan mucho, aunque son muy sabrosas prefiero un jugo o agua en caso extremo. cuelgo y anuncio en vigilancia la llegada de la orden para que dejen subir al repartidor, como se que tardaran unos diez minutos voy a mi habitación a vestirme, y como en estos momentos ando en reflexión de sentirme diva y regia , saco mi mejor conjunto de ropa interior y me lo coloco delante del espejo haciendo el ejercicio de amarme que tanto le indico a mis pacientes, esto sirve para ambos genero; así que me sonrío y me regalo ese amor que tanto necesitamos siempre y que somos capaces de darnos pero no lo vemos por necios dejando a otros con esta responsabilidad. A los pocos minutos suena el timbre , tomo una bata de seda negra y me la coloco para taparme asegurándome de cerrarla bien , en el camino hacia la puerta tomo mi monedero y saco el pago. Abro la puerta confiada y dispuesta a saludar al repartidor, pero lo que encuentro no es sino un hombre con mi pedido en sus manos y sus cabellos despeinados; un bolso deportivo cruzado sobre sus hombros y un gesto de tormento que lo hace parecer indefenso, entonces levanta la bolsa de papel y me mira como un cachorrito perdido, no obstante no lograr convencerme, y adivinando mis intenciones se apresura antes de que cierre la puerta y lo deje afuera. --Sé que soy un infantil, idiota y de verdad que me paso de tonto e inseguro. --Te falta --indico porque creo que puede decir mucho mas de él. --Seguramente, pero no puedo evitar ser humano cuando se trata de ti. --Pues seguramente el problema no es la humanidad... --No esa es la parte mas cuerda, la que no puedo controlar es la animal, esa que me hace irracional , cuando se trata de tenerte conmigo en cualquiera de los aspectos. --No veo que llegues a un punto. --Fui un imbécil --repite --y me deje llevar por lo que siento cuando no te veo cerca y me imagino que no es la forma correcta , sim embargo lo único que tengo para alegar en mi defensa es que te amo mas de lo que puedas imaginar y que tener conmigo es mi mas grande deseo y mi meta es que tú sientas lo mismo , que me ames tanto como yo a ti. --Pues te perdiste en el camino hoy. --¿Me disculpas? --No, pero no seré tan infantil como tu y te dejare pasar y que me entregues mi comida, y de verdad no pienses que te daré sino has comido, en la cocina hay alimentos para preparar. --Esta bien, estoy de acuerdo. --Dormiros en el sillón. --Lo que digas. --Quieres una vida de convivencia, entonces empieza a adaptarte a ella, porque no es fácil pero lo que si se es que no se debe ser un idiota cuando el otro no esta de acuerdo en algo de lo que pensamos es lo correcto. Que quede claro que no solo es hablar;también es saber escuchar. Lo dejo pasar y luego cierro la puerta le quito mi comida y me voy al sofá no pienso ponérsela fácil así sea la primera pelea.
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