Capítulo 30 Los papeles cambiaron de un momento a otro, ahora era Ainoa quien tenían una exhaustiva lucha por hablar con Madison, la mujer se negaba rotundamente a verla o aceptar su llamada, tanto que el destino estuvo en contra y tuvo que volar por unos días a México, para solventar algunos asuntos y no le dijo nada a su esposa. Ainoa se armó de valor un día y dejando atrás los miedos, tomó su auto y se fue directamente a la casa que compartía con su esposa, los hombres de seguridad abrieron las puertas de la entrada al instante, se aparcó y entro a la casa en búsqueda de Madison, pero a quien se encontró fue a Valerio en los pasillos. –Hola Valerio – le saludo con timidez, la chica no estaba totalmente segura que la tregua que habían establecido unos días atrás, de verdad el hombre

