{Bob Esponja}

960 Palabras
Cuando Asier lo invitó a ver una película Mael creyó que en realidad le estaba pidiendo sexo de forma indirecta, pero no era así. El rizado estaba mirando atentamente Bob Esponja la película mientras que el castaño estaba realmente excitado y con ganas de chupársela al otro chico. —Asier… ¿puedes dejar de ver eso? —Susurró el castaño cerca del oído del de rizos, a la vez que con lentitud acariciaba el muslo de Asier, dirigiendo su mano a su entrepierna. —Claro. —El de ojos verdes había tardado unos minutos en contestar. —Pero cuando terminé la película, espera, Lou. — Cuando sintió la mano del otro chico subir por su pierna le pegó en esta y la quitó de ahí. Mael bufó molesto y cruzó sus brazos sobre su pecho, al parecer él seguiría aburrido, o bueno, por lo menos, por unos minutos, ya que se le ocurrió, luego de otra escena tediosa de una película que ya había visto, sacar su celular del bolsillo delantero de su pantalón y revisar los mensajes que tenía por contestar. En la lista de estos estaba Mathew. Asier podía ver con su vista periférica como Mael reía y/o sonreía a la pantalla de su celular, y con curiosidad se inclinó sobre él para ver con quien hablaba y no le gustó para nada cuando pudo ver de quien se trataba. — ¿Qué haces hablando con ese idiota cuando me tienes a tu lado? —Asier lo había querido preguntar pero en realidad lo había exigido. El castaño, exaltado y un poco asustado por el tono del otro chico, saltó en su lugar y giró la cabeza para contestar. —Él me entretiene.—Él se encogió de hombros despreocupado. El de ojos verdes, furioso, se subió encima del castaño, acomodándose entre sus piernas y le tomó ambas manos, subiéndoselas por arriba de su cabeza. —Pues yo te voy a entretener mejor. —Dicho esto tomó los labios ajenos con los suyos en un beso brusco y desesperado Mael mordió el interior de su mejilla para evitar sonreír en el beso, él no quería que Asier se enterara que eso era lo que él quería, pero se enteró a los minutos cuando escuchó un gemido proveniente de esté. El de rizos estaba moviendo sus caderas contra las del otro chico, haciendo así que sus erecciones rozaran, aun con la ropa entre medio. El de los ojos verdes comenzó a recorrer con sus grandes manos el cuerpo del otro y cuando su pene estuvo duro a más no poder tomó de la cintura al castaño y con un poco de esfuerzo (sus posiciones no eran las más cómodas) lo dio vuelta en su lugar, dejándolo sobre sus rodillas y brazos.  El castaño antes de colocarse en la posición que el rizado quería rápidamente se quitó el pantalón y el bóxer. El otro chico mientras lo observaba desvestirse se bajaba su propio pantalón y ropa interior pero sin quitárselos, aunque más lento que Mael. El de ojos azules cuando estuvo totalmente desnudo y en cuatro se inclinó más hacia delante, dejando a una mejor vista su precioso trasero, Mael movió esté un poco tratando de provocar que el de rizos lo penetrara pero esté en vez de hacerlo le pegó en una de sus nalgas. El castaño sintió calor ir de su trasero hacía su pene y soltó un fuerte gemido, Asier al oírlo y comprender que le había gustado volvió a pegarle pero en la otra nalga. Y el de ojos azules soltó otro fuerte gemido, logrando que el pene del otro endureciera más. El rizo tomó mejillas del culo de Mael con sus manos y pellizcándolas con estás las separó. El castaño gritó por la acción pero no objeto, por lo tanto, el otro prosiguió, comenzando a introducir su pene por su entrada. Cuando sintió que el de ojos azules se adaptó a él comenzó a embestirlo ruda y rápidamente, él no quería lastimarlo aunque le hubiera hablado a aquel idiota y sabía que no lo estaba haciendo. A medida que pasaban los minutos el de rizos iba aumentando la velocidad de sus embestidas y también volviéndolas más rudas. Esté con sus manos tocaba el abdomen del otro chico, haciendo énfasis en sus pezones, él los pellizcaba o los acariciaba con su pulgar, logrando que el castaño soltara fuertes gemidos. Cuando el de ojos verdes sintió su orgasmo aproximarse, agarró el m*****o del otro y comenzó a deslizar su mano sobre esté a la misma velocidad que sus embestidas. Los dos terminaron al mismo tiempo, Asier dentro de Mael y Mael sobre la cama del rizado. Segundos luego los dos se desplomaron sobre la cama, el de rizos arriba del otro, aunque esté no duro mucho allí. Ya que unos minutos después se sentó sobre la cama y tomó su celular, esté estaba sobre la mesa que se encontraba al lado. — ¿Qué haces? Acuéstate. —Susurró con voz adormilada el castaño. El de rizos sonrió al escuchar el tono de voz que tenía su bebe y luego de encogerse de hombros contestó: —Tomo una fotografía de tu culo con mi semen, necesito un nuevo fondo de pantalla. Mael rió suave y movió su trasero, acomodándolo para la imagen, Asier la tomó y dejó su celular de nuevo sobre la mesa para después poder acostarse al lado de éste.  Se posicionó sobre la cama quedando frente al otro chico y dejó una de sus manos sobre un muslo de éste. —Eres mío, cariño. —Susurró tranquilo y subió dicha extremidad al trasero del chico, le golpeó en una de sus nalgas suavemente. Mael solo soltó un quejido y le sonrió antes de quedarse dormido.
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