Paul y Andrea entraron en la sala, se inclinaron al frente de Cedric, que sonrió y les dijo: —Pueden quedarse, amigos. En la noche, habrá un baile en honor a la nueva integrante del pueblo Magnolias de la paz, Valery. Valery asintió con una sonrisa debil, todavía un poco confundida por todo lo que había sucedido. Paul y Andrea se levantaron y se acercaron a ella, sin decir una palabra. Los tres se dirigieron hacia la salida de la habitación, en silencio. Mientras caminaban, Valery no podía evitar sentirse un poco incómoda. No sabía qué esperar de ese baile, ni qué tipo de personas iban a estar allí. Pero Paul y Andrea parecían conocer el camino, y la guiaban con confianza. Al llegar a la puerta de la habitación, Paul se detuvo y se volvió hacia Valery. —¿Estás bien? —le preguntó, con

