“De hombres de sacrificio necesita la libertad: no de hombres que deshonren o mermen o abandonen a los que están prontos al sacrificio, al sacrificio racional y útil, al sacrificio de los de hoy, para la ventura de los de mañana.” José Martí -Arqueros ¡ahora! –Sobresalió entre los gritos la voz del comandante sobre las grandes murallas y al instante una lluvia de flechas incendiarias cayó sobre las huestes enemigas que se acercaban peligrosamente haciendo gala de su fuerza, las torres de asalto ardieron y los soldados debieron arrastrarse sobre el fango helado, sucio y apestoso para apagar las llamas ¡Defended el castillo con vuestras vidas! Pero el pequeño triunfo duró poco porque abajo en la plazoleta de la imponente construcción el choque de armaduras y el rechinar del acero f

