No, aquí no he estado nunca, pero sí cerca, con mi hermana, Teresa vuelve a mis recuerdos, a hacerme sentir culpabilidad, no sé lo puedo decir a Sebastián, al menos hoy no, él está distinto, es como si fuese otro hombre diferente, tierno, cariñoso, hablador, pero manteniendo esa intensidad s****l. Estoy como en una nube desde que me sacó de la celebración, al principio me cabreé, me cabreé muchísimo, pero vi la necesidad que tenía de huir, y que quisiera hacerlo conmigo, me llegó al corazón, seguramente ha sido un error permitir un alto el fuego, seguramente, soy egoísta por desear y permitirme unos días de tranquilidad, de paz, junto a mi esposo ante los ojos de la ley y dios, solo unos días..., me he repetido a mi misma una y otra vez. —No, no había estado —le contesto al final con una

