Capítulo 12Toma de conciencia El sábado por la mañana pasó en un abrir y cerrar de ojos. Las personas iban y venían, y Magda se sentía más nerviosa a medida que se acercaba la hora de cierre. —Mark, ¿estás de seguro de que quieres cerrar la tienda esta tarde? Hay mucha gente hoy. —Sí, no me fío de Nathan cuando se trata de fiestas, es capaz de combinar de todo. —Vale, entonces me voy ya. Nos vemos esta noche. —Espera, tengo algo para ti. —Mark desapareció en el almacén para salir poco después con un paquete en la mano—. Toma, tesoro, es de parte de Nathan. La chica cogió el regalo y le dio unas vueltas entre las manos. —¿Qué es? —le preguntó con estupor. —No lo sé. Lo ha dejado en la mesa de la cocina con una nota donde decía que te lo diera. —¡Ah! De acuerdo, gracias. Hasta luego

