Capítulo 7. Vuelta al pasado. La llegada de la novia a la gran casa de campos es la conmoción más grande del lugar; el novio espera distante, observándola de lejos. Sus expresiones y su actitud no eran lo que esperaba; según lo que había investigado, la chica era un poco extrovertida, más liberal, pero resulta que la mujer que camina hacia sus padres se mueve como un conejo asustado, llamando su atención ante el sentimiento de que la ha visto en algún lado. —Bienvenida, Ameliz, adelante, por favor. ¿Cómo estás, Osvaldo? ¿Señora Díaz? Bienvenidos. —Muchas gracias por recibirnos, señor Fisterra. —El placer es nuestro, permítanme presentarles a mi esposa Ivette Castros. —Es un placer conocerlos, bienvenidos. —dice la mujer rubia de buena apariencia. —¿El joven Fisterra se encuen

